El hanal pixan:
encuentro amoroso entre vivos y muertos
Hilaria Máas Collí
La muerte en la cosmovisión de los mayas de Yucatán
Para los mayas, la muerte no era la aniquilación total inherente a los seres vivos, sino un cambio de estado, una vivencia distinta a la que transcurre entre el nacimiento y el deceso. La muerte no es más que una forma de vida diferente. "Es así como el dios de la muerte, que por su aspecto es también un muerto, puede, según nos muestran los Códices, tener actividades semejantes a las de los vivos sobre la tierra: tejer, producir fuego, caminar bajo la lluvia, empuñar una lanza o un hacha, fumar, quebrar una planta o una cuerda o vasijas, copular con una mujer", sabemos por el Popol Vuh que los malévolos señores de Xibalba, país de los muertos, también llevaban cierta clase de vida: jugaban a la pelota, se burlaban y hacían daño a los hombres.
Por medio de las exploraciones arqueológicas podremos inferir acerca de las creencias de los antiguos mayas respecto de la muerte y más concretamente de ideas relativas a una vida después de la muerte.
En los entierros encontrados en las zonas arqueológicas se pudo conocer el tipo de ofrendas que se depositaba a cada difunto, de acuerdo con la condición social del muerto. Así la mayoría de las ofrendas que ofrecían al muerto eran vasijas de barro. Según Ruz Lhuillier, estas vasijas generalmente contenían alimentos y bebidas como pudo comprobarse en numerosos casos cuando se hallaron en ellos restos de animales. (Ruz Lhuillier 1968:180)
Otros objetos de las ofrendas tenían un valor mágico que se relacionaba con la vida después de la muerte. Landa menciona que colocaban maíz molido en la boca del muerto y algunas piedras que tenían por moneda necesarias para la futura vida (Landa 1968:63)
Ah Puch, deidad de la muerte.
La familia del área rural de hoy expresa simbólicamente la cosmovisión que tienen sobre la existencia de una vida después de la muerte, con objetos que depositan en el ataúd del familiar fallecido y con frases en maya que expresan el paso de la vida terrenal al lugar del descanso:
Ts'o'ok u he'elel, ts'o'ok u bin tu kúuchil he'elel
(Ya descansó, ya se fue al lugar del descanso).
El tránsito del alma de un lugar a otro debe acompañarse con algunos objetos personales y ropa nueva con la que visten al difunto y que simbolizan la otra vida:
La limpieza del cuerpo simboliza el cambio de vida; dejar su antigua vida para comenzar una nueva. Para este cambio es necesaria una purificación al agonizante.
Muestra de altares de Hanal Pixan,
altar del CIR Biomédicas.
Foto: Miguel Güémez
En los velorios se acostumbra colocar una caja cerca del féretro para que los asistentes depositen algunas monedas lo que simboliza colaborar para el viaje del alma. También se le ofrecen velas que llevará el difunto para alumbrar su morada, asimismo, algunas personas llevan ramos de flores para encargar al alma, ésta la llevará al alma de otra persona:
kili'ich pixàan kin k'ubéentik tech le nikte' a bis ti' u kili'ich pixàan in wíichan
(Santa alma te encomiendo estas flores para que lleves al alma de mi marido).
Concurso de altares del Hanal Pixan,
Patio Central de la UADY, Octubre 31 de 2000
Foto: Miguel Güémez
Esta expresión da la idea del traslado del alma a un lugar destinado para ellos donde encontrará a sus conocidos y les entregará los regalos que le encomendaron llevar.
Estas son las cosas que actualmente nos llevan a conocer la creencia de los mayas hacia otra vida.
El regreso del alma para visitar a sus familiares
La conmemoración de los fieles difuntos o hanal pixan (comida de ánimas), posee un significado más grande, no consiste sólo en colocar la comida en la mesa, sino que requiere de una preparación de varios días: limpiar la casa, preparar los manteles, recordar los guisos preferidos del alma de quien se espera su visita, lavar toda la ropa sucia para no dejar trabajo a las almas, en fin, se espera la llegada del alma con cariño. Se habla del alma como una persona viva, se recuerda sus consejos, sus enseñanzas, su bondad o su maldad, porque según como vivió en la tierra, así será recordado.
Concurso de altares del Hanal Pixan,
Patio Central de la UADY, Octubre 31 de 2000
Foto: Miguel Güémez
Las familias suelen comentar cómo fueron sus difuntos en vida y no los condenan, al contrario, piden que Dios se compadezca de sus almas y rezan más por ellos. Aunque en vida pudo haber hecho sufrir a los familiares, éstos esperan con cariño la llegada del hanal pixáan para recibir con afecto y generosidad la visita del alma deseando que goce de felicidad. Algunas personas lo expresan en maya diciendo:
In ki'ichkelem yùum sa'as u si'ipil le u kili'ich pixàan in láako' ch'a'a óotsilil ti' Yo'olal u yantal ki'imak óolal ti' yéetel a kili'ichil.
(Dios mío, perdona las faltas del alma de mi santo pariente, para que tenga la alegría de estar contigo).
Las familias preparan su altar por convicción personal, por afecto a alguien que esperan para convivir durante el hanal pixan. El alma regresa a visitar a sus familiares: sería una pena para él llegar al hogar sin ser esperado, encontrar la casa sucia y sin nada de alimento preparado, eso significaría un olvido total de los familiares.
Existían narraciones que se contaban acerca de ese olvido. Por ejemplo, dicen que en un pueblo existía un hombre que no creía en el regreso de las almas y no preparaba nada para ellas. Llegó el día del hanal pixan y no compró ni pan ni chocolate para no convidar a las almas de sus familiares muertos. Pero al amanecer del día 31 de octubre, entre sueños oía murmullos en la cocina, el ruido del batidor y salió para ver quienes conversaban en la cocina, el susto que se llevó fue grande, vio la cocina llena de personas vestidas de blanco desayunando. Entonces comprendió que las almas de sus familiares habían regresado a su hogar, pero nadie los convidó al desayuno, ni fueron esperados por nadie. Ellos solos habían preparado su desayuno para enseñar al familiar vivo que volvieron para convivir con él, aunque éste no se acordó. Según mi abuela, quien nos contaba este cuento. El señor tacaño contó a sus hijos lo que vio y prometió esperar el alma de sus parientes para el hanal pixàan y ser generoso con ellos, pero no pudo cumplir con su promesa porque murió ese mes de noviembre. Como castigo de las almas hacia él, tuvo que cargar las ofrendas y velas que recibieron de regalo las almas durante el hanal pixàan. Se cree que el alma de las personas que mueren durante el mes de noviembre no dejan pronto este mundo, ellas tendrán que cargar las ofrendas que recibieron todo los difuntos durante la conmemoración de los fieles difuntos. En maya les dicen H kúuchkibo'ob, (los que cargan las velas). Por eso, se recomienda esperar con cariño a las almas para convivir con ellos, debe ser un encuentro familiar entre vivos y muertos.
Concurso de altares del Hanal Pixan,
Patio Central de la UADY, Octubre 31 de 2000
Foto: Miguel Güémez
Las ofrendas: expresión simbólica de nuestro afecto hacia las almas
Si ya saben a quienes están esperando para el hanal pixan, es muy fácil depositar en la mesa los manjares que ellos preferían comer en vida.
No consiste sólo en colocar el altar y la comida, sino también recordar a alguien. Si a tu familiar le gustaba el atole nuevo, el tamal, el relleno negro, el chocolate, el pan de elote, los vaporcitos, los dulces, las jícamas y las naranjas dulces, las mandarinas, el xe'ek, etc., ponlo en la mesa.
Todas estas ofrendas son las que se les ofrece a las almas para recibirlas, porque pueden disfrutarlo en familia, permanecen en el hogar, tienen tiempo para acompañar a la familia. En cambio, las ofrendas para la octava se preparan especialmente para que el alma lo lleve a su morada.
Concurso de altares del Hanal Pixan,
Patio Central de la UADY, Octubre 31 de 2000
Foto: Miguel Güémez
Para facilitar su traslado tienen que ser alimentos sin caldo, por eso se deposita en la mesa suficiente píibil kàax, el píibil xpelon para que el alma tenga para un año.
Si el 31 de octubre o el 1º de noviembre se colocan pibes en el altar, estamos expresando simbólicamente a las almas que ya es hora de partir. Cada ofrenda simboliza nuestro amor, cariño y afecto hacia el alma que nos visita, si no hay eso, aunque las mesas estén llenas de flores, velas, incienso y todo lo que puedan comprar para depositar en ella, resulta ser una simple representación. Esta última sólo se hace para obtener un premio o para ser observado por los turistas, aunque se hinquen a rezar cuando se acercan los jurados, es sólo representación, no expresa el verdadero sentido del hanal pixan.
Concurso de altares del Hanal Pixan,
Patio Central de la UADY, Octubre 31 de 2000
Foto: Miguel Güémez
No existe una mutua relación entre vivos y muertos, no se habla de ellos, ni se recuerda sus enseñanzas, no hay una mutua ayuda entre vivos y muertos. Porque el verdadero sentido del hanal pixàan es que los vivos recen por las almas de sus seres queridos o por todas las almas y éstas a su vez nos ayudan a vivir nuestros valores, ruegan por nosotros, se preocupan por ayudarnos a solucionar nuestros problemas, etc.
Por eso el poner "la mesa" para el hanal pixàan tiene un significado muy grande que es compartir generosamente nuestros alimentos con las almas de nuestros familiares y ellos comparten también con nosotros su experiencia y nos ayudan en la vida diaria.
Si el yucateco es generoso por tradición, lo manifestamos también con las almas, al depositar en la mesa de ofrendas un plato de comida extra, agua, tortilla y vela para el alma que nadie se acuerda de ella. En algunos libros que hablan sobre el hanal pixan se dice "se deposita en la puerta una ración de comida para el alma sola".
Concurso de altares del Hanal Pixan,
Patio Central de la UADY, Octubre 31 de 2000
Foto: Miguel Güémez
En la vida real no he visto ningún altar o comida depositada en la puerta de las casas, pero sí lo he encontrado en la misma mesa preparada para las almas. Algunos piensan que colocar la comida en la puerta se puede interpretar como un recuerdo de mala gana hacia el alma desconocida.
Las familias del pueblo dicen que colocan la comida para el alma sola porque puede ser que el alma del familiar lo invite a su casa para compartir con él las ofrendas. Si es un invitado no se debe dejar en la puerta, sino recibirlo como se recibe el alma de un familiar.
Concurso de altares del Hanal Pixan,
Patio Central de la UADY, Octubre 31 de 2000
Foto: Miguel Güémez
Así pues, el hanal pixan no es una simple conmemoración folklórica, sino un espacio en nuestro ciclo anual que nos permite asimilar y reproducir nuestra cosmovisión y nuestro amor hacia los seres queridos que han fallecido, de igual manera sabemos que ellos nos ayudan desde el más allá.
Todos los que recuerdan con amor las almas de los difuntos en esta tierra, recibirán protección de ellos en este mundo.
La creencia de una vida después de la muerte permite que exista una mutua comunión entre vivos y muertos.
*Antropóloga Social
Egresada de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la UADY
Profesora-investigadora Asociada de la Unidad de Ciencias Sociales
de la Universidad Autónoma de Yucatán
lunes, 2 de noviembre de 2009
La celebración a los muertos: color y significado en nuestro México
Hablar de la muerte en México, es uno de los grandes temas que nos acompañan todos los días. La muerte siempre ha estado presente como una gran tradición en nuestro país. Por una parte la festejamos, la llenamos de colorido y al mismo tiempo, le asignamos grandes rituales.
Le hacemos altares de coloridos, utilizamos el papel picado, ponemos calaveras de azúcar y así la convertimos en una dulce costumbre. En todos lados los días 1 y 2 noviembre observamos por todas partes flores, comida, bebidas y velas alusivas al día de los difuntos.
Ponemos altares, nuestros panteones son visitados más que nunca en el año. México no es el único país en el que se rinde tributo a los seres que "se han ido", a aquellos que "se nos han adelantado".
Sin embargo, en nuestro país existe una característica singular que denota la manera en la que hacemos frente a esta fatal circunstancia: la muerte. Le rendimos tributo al mismo tiempo que nos reímos de ella, ironizamos su presencia, su circunstancia, nuestra propia fatalidad.
El lenguaje y la expresión popular de esta fiesta a los muertos son los que más llaman mi atención en esta tradición. Nos referimos a ella como:
• La Calaca
• La Huesuda
• La Pelona
• La Tilica
• La Polveada
• La Apestosa
Para designar el acto de morir, se utilizan frases como:
• Se lo llevó la...
• Se lo chupó... la bruja.
También utilizamos términos como sí se tuviera que devolver algo que se nos ha confiado, como por ejemplo:
• Entregar el equipo.
• Colgar los tenis.
Otros cambios tienen que ver con aquellas situaciones que sufren las personas en el acto de morir, y ahí encontramos frases como:
• Estirar la pata.
• Dar el último pujido.
• Quedarse frío.
Algunas expresiones hacen referencia a la manera en cómo se entierra a los difuntos, y escuchamos dichos parecidos a los siguientes:
• Petatearse: sí se utilizan petates para enterrarlo.
• Ponerse la pijama de madera: cuando usamos un ataúd.
Uno de los versos anónimos que hacen alusión a todas estas manifestaciones caprichosas de los mexicanos, es la conjugación del verbo morir:
Yo: muero,
Tú: falleces,
Él: sucumbe,
Nosotros: estiramos,
Vosotros: os petatiáis,
Ellos: se pelan.
Mención aparte merecen las frases que aparecen en corridos y canciones mexicanas, como son:
• La vida no vale nada.
• Y sí me han de matar mañana que me maten de una vez.
• Qué me entierren en mi tierra.
• Sí todos vamos para allá, pero no empujen…
Estas expresiones simbólicas dan cuenta de la incorporación de la muerte a nuestras circunstancias de la vida de todos nuestros días.
Una de las características de la muerte en México, se refiere a aquellos aspectos en que la persona muere, sus defectos desparecen inmediatamente y no quedan de él o ella más que cualidades y generalmente se escuchan frases ligadas como:
• Dios lo tenga en su gloria.
• Que descanse en paz.
• Tan bueno que era.
Es como si necesitáramos morir para ser reconocidos en nuestros méritos. El único prestigio sólido es la muerte.
Una vez muertos los hombres y mujeres adquieren su verdadera talla. El pueblo fácilmente olvida los defectos de sus héroes o de sus artistas fallecidos. Y entonces, se escuchan una serie de versos, por supuesto anónimos pero de gran significado:
Cuando vivía el infeliz,
"si se fundiera",
Y hoy que ya está en el veliz.
"qué bueno era".
En la ciudad de México, encontramos también calles que expresan esta alegoría popular:
• La Calzada del Hueso.
• La Barranca del Muerto
Y podemos pasar momentos en la:
• Cantina la calavera.
Es evidente que la muerte en México es una suma de grandes siglos de tradición desde nuestros orígenes prehispánicos, así como la fusión con nuestros ancestros españoles, de manera que vamos al teatro a ver a Don Juan Tenorio y al mismo tiempo, comemos calaveras de azúcar.
Octavio Paz, ha resumido nuestra ideología con profundo significado:
Dime cómo mueres,
Y te diré quién eres.
Sin embargo, lo más importante dentro de todo es reconocernos como parte de estas grandes tradiciones, porque aun cuando sea una expresión popular, somos partícipes todos de que ello se sostenga.
Las tradiciones nos dan identidad y nuestra celebración de día de muertos es nuestra, en tanto somos mexicanos.
Celebrar la muerte es también una alegoría a la vida. Cada momento que vivimos es un tiempo muerto, no vendrá, no volverá, vendrán otros, sí; mejores tal vez; peores, puede ser… en estos tiempos idos y mal vividos se encuentran nuestras frustraciones y tristezas, que al tomar contacto con ellos, podemos dar un mejor sentido a nuestra vida y existencia, en estos tiempos de ahora.
El presente es el único momento, no existe otro… una gran cantidad de personas, medio viven, otras medio mueren y otras están enterradas en vida, lo único permanente es el momento presente, de usted depende gozarlo o sufrirlo. Para vivir dormidos ante nosotros mismos y ante el mundo está la eternidad que –dicen– es muy, muy larga. Afortunadamente todos los que vivimos hoy, tenemos la posibilidad de celebrar a nuestros difuntos… piénselo, no se entierre con ellos.
Algunos de los temas tratados en esta columna pueden afectar sus apreciaciones personales, si es así escríbame y si no también.
Si le interesa trabajar sobre estos temas, póngase en contacto con nosotros…
Llámenos al 2 43 95 74 o visite nuestra página www.cecreto.com
Nota: la autora es Psicóloga
Le hacemos altares de coloridos, utilizamos el papel picado, ponemos calaveras de azúcar y así la convertimos en una dulce costumbre. En todos lados los días 1 y 2 noviembre observamos por todas partes flores, comida, bebidas y velas alusivas al día de los difuntos.
Ponemos altares, nuestros panteones son visitados más que nunca en el año. México no es el único país en el que se rinde tributo a los seres que "se han ido", a aquellos que "se nos han adelantado".
Sin embargo, en nuestro país existe una característica singular que denota la manera en la que hacemos frente a esta fatal circunstancia: la muerte. Le rendimos tributo al mismo tiempo que nos reímos de ella, ironizamos su presencia, su circunstancia, nuestra propia fatalidad.
El lenguaje y la expresión popular de esta fiesta a los muertos son los que más llaman mi atención en esta tradición. Nos referimos a ella como:
• La Calaca
• La Huesuda
• La Pelona
• La Tilica
• La Polveada
• La Apestosa
Para designar el acto de morir, se utilizan frases como:
• Se lo llevó la...
• Se lo chupó... la bruja.
También utilizamos términos como sí se tuviera que devolver algo que se nos ha confiado, como por ejemplo:
• Entregar el equipo.
• Colgar los tenis.
Otros cambios tienen que ver con aquellas situaciones que sufren las personas en el acto de morir, y ahí encontramos frases como:
• Estirar la pata.
• Dar el último pujido.
• Quedarse frío.
Algunas expresiones hacen referencia a la manera en cómo se entierra a los difuntos, y escuchamos dichos parecidos a los siguientes:
• Petatearse: sí se utilizan petates para enterrarlo.
• Ponerse la pijama de madera: cuando usamos un ataúd.
Uno de los versos anónimos que hacen alusión a todas estas manifestaciones caprichosas de los mexicanos, es la conjugación del verbo morir:
Yo: muero,
Tú: falleces,
Él: sucumbe,
Nosotros: estiramos,
Vosotros: os petatiáis,
Ellos: se pelan.
Mención aparte merecen las frases que aparecen en corridos y canciones mexicanas, como son:
• La vida no vale nada.
• Y sí me han de matar mañana que me maten de una vez.
• Qué me entierren en mi tierra.
• Sí todos vamos para allá, pero no empujen…
Estas expresiones simbólicas dan cuenta de la incorporación de la muerte a nuestras circunstancias de la vida de todos nuestros días.
Una de las características de la muerte en México, se refiere a aquellos aspectos en que la persona muere, sus defectos desparecen inmediatamente y no quedan de él o ella más que cualidades y generalmente se escuchan frases ligadas como:
• Dios lo tenga en su gloria.
• Que descanse en paz.
• Tan bueno que era.
Es como si necesitáramos morir para ser reconocidos en nuestros méritos. El único prestigio sólido es la muerte.
Una vez muertos los hombres y mujeres adquieren su verdadera talla. El pueblo fácilmente olvida los defectos de sus héroes o de sus artistas fallecidos. Y entonces, se escuchan una serie de versos, por supuesto anónimos pero de gran significado:
Cuando vivía el infeliz,
"si se fundiera",
Y hoy que ya está en el veliz.
"qué bueno era".
En la ciudad de México, encontramos también calles que expresan esta alegoría popular:
• La Calzada del Hueso.
• La Barranca del Muerto
Y podemos pasar momentos en la:
• Cantina la calavera.
Es evidente que la muerte en México es una suma de grandes siglos de tradición desde nuestros orígenes prehispánicos, así como la fusión con nuestros ancestros españoles, de manera que vamos al teatro a ver a Don Juan Tenorio y al mismo tiempo, comemos calaveras de azúcar.
Octavio Paz, ha resumido nuestra ideología con profundo significado:
Dime cómo mueres,
Y te diré quién eres.
Sin embargo, lo más importante dentro de todo es reconocernos como parte de estas grandes tradiciones, porque aun cuando sea una expresión popular, somos partícipes todos de que ello se sostenga.
Las tradiciones nos dan identidad y nuestra celebración de día de muertos es nuestra, en tanto somos mexicanos.
Celebrar la muerte es también una alegoría a la vida. Cada momento que vivimos es un tiempo muerto, no vendrá, no volverá, vendrán otros, sí; mejores tal vez; peores, puede ser… en estos tiempos idos y mal vividos se encuentran nuestras frustraciones y tristezas, que al tomar contacto con ellos, podemos dar un mejor sentido a nuestra vida y existencia, en estos tiempos de ahora.
El presente es el único momento, no existe otro… una gran cantidad de personas, medio viven, otras medio mueren y otras están enterradas en vida, lo único permanente es el momento presente, de usted depende gozarlo o sufrirlo. Para vivir dormidos ante nosotros mismos y ante el mundo está la eternidad que –dicen– es muy, muy larga. Afortunadamente todos los que vivimos hoy, tenemos la posibilidad de celebrar a nuestros difuntos… piénselo, no se entierre con ellos.
Algunos de los temas tratados en esta columna pueden afectar sus apreciaciones personales, si es así escríbame y si no también.
Si le interesa trabajar sobre estos temas, póngase en contacto con nosotros…
Llámenos al 2 43 95 74 o visite nuestra página www.cecreto.com
Nota: la autora es Psicóloga
martes, 27 de octubre de 2009
Hoy como ayer
Hoy como ayer
Hoy desperté en la madrugada extrañándote,
Extrañando tu voz y tus manitas cálidas en mi rostro,
Necesidad egoísta de tenerte de nuevo, miedo y dolor de no verte,
Una extraña sensación que recorre cada célula de mi cuerpo,
Cuando a mi mente vienen tus momentos de agonía, te extraño
Hoy como ayer, como antier o como cada minuto que ha pasado,
En la obscuridad de mi cuarto deseo verte y sentir la paz de tus brazos,
Hoy desperté en la madrugada extrañándote,
Con esta imperiosa necesidad del grito que se ahoga,
Con lagrimas que brotan al estrellarme en la realidad de tu ausencia,
Te grito en mis letras esperando que escuches mi tristeza,
Como diría mi terapeuta la catarsis de mis encontradas emociones,
Te las brindo y regalo a ti en esta madrugada,
Se apagarán estas emociones, mientras el tiempo corre salvaje,
Seguiré en el vuelo de mi vida, por hoy necesitaba decirte
Que hoy desperté en la madrugada extrañándote,
Hoy como ayer, como antier o como cada minuto que ha pasado.
Jorge Gustavo Navarrete Regalado
27 de octubre 2:34 a.m.
Hoy desperté en la madrugada extrañándote,
Extrañando tu voz y tus manitas cálidas en mi rostro,
Necesidad egoísta de tenerte de nuevo, miedo y dolor de no verte,
Una extraña sensación que recorre cada célula de mi cuerpo,
Cuando a mi mente vienen tus momentos de agonía, te extraño
Hoy como ayer, como antier o como cada minuto que ha pasado,
En la obscuridad de mi cuarto deseo verte y sentir la paz de tus brazos,
Hoy desperté en la madrugada extrañándote,
Con esta imperiosa necesidad del grito que se ahoga,
Con lagrimas que brotan al estrellarme en la realidad de tu ausencia,
Te grito en mis letras esperando que escuches mi tristeza,
Como diría mi terapeuta la catarsis de mis encontradas emociones,
Te las brindo y regalo a ti en esta madrugada,
Se apagarán estas emociones, mientras el tiempo corre salvaje,
Seguiré en el vuelo de mi vida, por hoy necesitaba decirte
Que hoy desperté en la madrugada extrañándote,
Hoy como ayer, como antier o como cada minuto que ha pasado.
Jorge Gustavo Navarrete Regalado
27 de octubre 2:34 a.m.
domingo, 25 de octubre de 2009
Momentos
Momentos
La sal de la saliva es el néctar de las bocas nocturnas,
Que a la luz de la luna se besan encendidas entre las sabanas
Húmedas del calor de cuerpos, ahí desnudos desgarrando la piel,
Mordiendo cada espacio mientras se saborea al deseo,
El cuarto territorio de batallas, de juegos y sexo, los olores mezclados,
El aliento, el sudor y el ferviente rubor de los sexos,
Dos cuerpos enlazados por los besos y las caricias de las miradas
Salvajes que se funden en el vaivén de las caderas,
La piel goza el sudor de los poros, mientras la noche continua,
La carne enrojecida inicia de nuevo una batalla, dejando correr
Las lenguas que como caballos salvajes se entregan al juego,
La tempestad de las sabanas se desata de nuevo, en la cama
El apasionado baile de los amantes que como las olas
Azotan las rocas en el mar, suben y bajan redescubriendo
Los campos eternos del deleite del placer, en la batalla perfecta
De dos cuerpos entregados en un tiempo, en cualquier
Lugar dos cuerpos saborean la saliva de las bocas sedientas,
Cuerpos húmedos de batallas, juegos y momentos.
Jorge Gustavo Navarrete Regalado.
La sal de la saliva es el néctar de las bocas nocturnas,
Que a la luz de la luna se besan encendidas entre las sabanas
Húmedas del calor de cuerpos, ahí desnudos desgarrando la piel,
Mordiendo cada espacio mientras se saborea al deseo,
El cuarto territorio de batallas, de juegos y sexo, los olores mezclados,
El aliento, el sudor y el ferviente rubor de los sexos,
Dos cuerpos enlazados por los besos y las caricias de las miradas
Salvajes que se funden en el vaivén de las caderas,
La piel goza el sudor de los poros, mientras la noche continua,
La carne enrojecida inicia de nuevo una batalla, dejando correr
Las lenguas que como caballos salvajes se entregan al juego,
La tempestad de las sabanas se desata de nuevo, en la cama
El apasionado baile de los amantes que como las olas
Azotan las rocas en el mar, suben y bajan redescubriendo
Los campos eternos del deleite del placer, en la batalla perfecta
De dos cuerpos entregados en un tiempo, en cualquier
Lugar dos cuerpos saborean la saliva de las bocas sedientas,
Cuerpos húmedos de batallas, juegos y momentos.
Jorge Gustavo Navarrete Regalado.
domingo, 20 de septiembre de 2009
PSICOLOGIA TRANSPERSONAL
Psicología Transpersonal
El término "Psicología Transpersonal" suele englobar a una serie de pensadores y psicólogos que habiendo desarrollado diferentes estilos terapéuticos tienen en común la aceptación de la espiritualidad del ser humano.
La Psicología Transpersonal considera que la psique es multidimencional. Existen diversos "niveles de conciencia" y cada uno tiene diferentes características y se rige por distintas leyes. Tal como sostiene Stanislav Grof, "el mayor problema de la psicoterapia occidental parece ser el hecho de que, por diversas razones, cada investigador ha fijado primordialmente su atención en un determinado nivel de conciencia y ha generalizado sus descubrimientos a la totalidad de la psique humana."
Los orígenes de esta corriente toman forma a fines de la década del 60 y que, pese a contar con brillantes exponentes como Abraham Maslow, Stanislav Grof y Ken Wilber, ha sido ignorada sistemática en el ámbito académico de la Psicología. No se enseña prácticamente en ninguna universidad aún siendo, probablemente, la corriente psicológica más abarcativa de todas. Por supuesto que este es un punto discutible y propongo este escrito como una contribución al debate.
La psicología Transpersonal no reniega de otras escuelas de pensamiento como el psicoanálisis ni se plantea como opuesta; lo correcto sería decir que intenta ir más allá. Para la visión tranpersonal, los desarrollos de Freud han sido de fundamental valía en el desarrollo de la ciencia psicológica al incluir la idea del inconciente en una disciplina que se encontraba atada al racionalismo positivista. Indudablemente, el psicoanálisis abrió las posibilidades de comprensión de la psique humana. La psicología transpersonal promueve otra apertura incluyendo la dimensión espiritual del ser humano. El psicoanálisis es un modo de abordaje ideal para los distintos tipos de neurosis, la histeria y otras psicopatologías. No podemos negar que Freud era un neurótico, brillante, pero neurótico al fin. Y como tal, estudió la neurosis y "males" afines; se dedicó a lo que él veía de cerca.
Lo que el psicoanálisis y otras corrientes han descuidado es el estudio del ser humano sano. Estas terapias, si logran ser exitosas, desestructuran la neurosis y devuelven al paciente a la normalidad de su época.
Muchos consideran a Jung, como el primer psicólogo transpersonal, por su estudio de los arquetipos, su ampliación del concepto de libido y la resistencia a reducir al hombre a su sexualidad; todos planteos que le valieron la condena de Freud. Jung consideraba al inconciente como "un principio creativo e inteligente, que vinculaba al individuo con la totalidad de la humanidad, la naturaleza y el conjunto del cosmos."[1]
Además de la existencia del inconciente individual "descubierta" por Freud, Jung postula la existencia de un inconciente colectivo, compartido por toda la especie humana. Para Jung, más allá de los condicionamientos culturales que definen sus formas de manifestación, la espiritualidad es un principio intrínseco a la psique humana.
Del otro lado del océano, Abraham Maslow fue uno de los primeros investigadores interesados en estudiar la psicología de los seres más "avanzados" que ha dado la historia de la humanidad. Lo que le interesaba era examinar a los seres psicológicamente más sanos; por supuesto, una rara minoría en la que incluyó a Cristo y los místicos de otras culturas. Lo que infirió, luego de estudiar exhaustivamente la vida de estos hombres "iluminados" era que no tenían su identidad puesta y encerrada en su persona, en su ego, en su historia. Tenían un sentido de identidad más amplio, que iba más allá de su personalidad, una identidad "transpersonal". Su identidad se ampliaba hacia una comunión con la totalidad de los fenómenos, con la totalidad de los seres. Algo, por supuesto, muy difícil de comprender, para la mayoría de nosotros; y por lo tanto, los psicólogos, sobretodo los occidentales, suelen ignorar estos fenómenos o bien, calificar de patológicas a este tipo de experiencias místicas.
Maslow se interesó por el estudio de las que denominó "experiencias cumbre" sugiriendo que dichas experiencias pueden ser supranormales en vez de subnormales. Tales experiencias de plenitud que muchas personas han experimentado aunque más no sea por unos instantes, pueden ser un indicio de un potencial humano.
Uno de los desarrollos de Maslow que sentó precedentes en el impulso de la psicología transpersonal fue su teoría de las "necesidades". En 1943 publica un trabajo titulado "Una teoría de la Motivación Humana" en el que expone la existencia de una jerarquía de necesidades. En el punto más básico de la jerarquía ubica a las necesidades fisiológicas (contenido de sal, azúcar y proteína en el torrente sanguíneo) que se traducen en la necesidad de alimento. Las personas que tienen hambre se ven imposibilitadas de concebir ninguna otra necesidad.
Satisfechas las necesidades de alimento, irrumpen las necesidades de seguridad, a las que vincula con el anhelo de contar con ciertos hábitos regulares que alejen la posibilidad del miedo y el dolor.
A continuación aparecen las necesidades de amor y pertenencia. Digamos que cuando una persona logra un lugar estable donde vivir y un ingreso de dinero regular, empieza a sentirse impulsada a lograr satisfacción sexual, una pareja, amigos, hijos y la pertenencia a un grupo.
Satisfechas las necesidades de amor, emergen las necesidades de estima, a las que describe como necesidades de "evaluación estable y elevada de sí mismo, de amor propio y de la estimación de los demás".
Por último, en la cima de la pirámide menciona a la "necesidad de autorrealización", que atañe a la realización del propio potencial, llegar a ser todo lo que se pueda ser. Dentro de estas necesidades de realización Maslow incluye, la necesidad de conocimiento y de trascendencia.
Estas necesidades "superiores" forman parte de la naturaleza psicológica del ser humano residiendo también en el inconciente y, aunque en la mayoría de las personas no se despliegan, existen, cuando menos, como potencialidad.
Ken Wilber es quizás el más erudito de los teóricos relacionados con lo transpersonal. Sus desarrollos son demasiado extensos como para este escrito y los abordaremos con la dilatación que merecen en otra ocasión. Basta aquí apuntar que siendo un eximio estudioso de la psicología tanto occidental como oriental, concluye que la espiritualidad y la religiosidad son características de la psiquis humana, aunque se ocupa de diferenciar la religión exotérica de la esotérica. "La religión exotérica o externa es una religión mítica, una religión terriblemente concreta y literal, que cree, por ejemplo, que Moisés separó las aguas del Mar Rojo, que Cristo nació de una virgen, que el mundo se creó en seis días,... que la tierra descansa sobre la espalda de un elefante y que éste, a su vez, se apoya sobre una tortuga que reposa sobre una serpiente... Así son las religiones exotéricas, un conjunto de sistemas de creencias que intentan explicar los misterios del mundo en términos míticos más que en términos de experiencia directa o de evidencia". Esta es la religión que Freud y otros investigadores han asociado, razonadamente, con fijaciones a un pensamiento mítico. Cuando en psicología se habla de religión y espiritualidad se está pensando en este tipo de creencias y raramente se distingue entre lo exotérico y lo esotérico.
Citemos otra vez a Wilber: "La religión esotérica no te pide que tengas fe en nada o que te sometas dócilmente a algún dogma. La religión esotérica, por el contrario, consiste en un conjunto de experimentos personales que llevas a cabo científicamente en el laboratorio de tu propia conciencia. Como toda ciencia que se precie, la religión esotérica no se basa en las creencias sino en una experiencia directa validada y verificada públicamente por un grupo de iguales que también han llevado a cabo el mismo experimento. Ese experimento es la meditación."
Aquí tenemos un punto importante. No todas, pero sí la gran mayoría de las psicoterapias son "habladas". Basta citar como ejemplo el famoso cuento del psicoanalista que le pidió a Víctor Frankl que defina en una frase la Logoterapia ante lo que Frankl contraatacó pidiéndole que definiera en una frase al Psicoanálisis. Se cuenta que el analista dijo algo así como "En psicoanálisis, el paciente se recuesta en un diván y dice cosas que encuentra desagradable decir". La respuesta de Frankl fue: "En la Logoterapia, el paciente se sienta en una silla y escucha cosas que encuentra desagradable oír".
La psicología transpersonal, propone, para los problemas espirituales, otras técnicas que van más allá de la palabra. Una de ellas es la meditación. Pero no se trata de poner a meditar al neurótico. Al neurótico se lo ayuda escuchándolo. Para aquellos pacientes que trascienden sus dificultades neuróticos y comienzan a enfrentar otro tipo de conflictos, relativos a la trascendencia del yo, del ego, por ejemplo; en esos casos se impone cómo método válido la meditación y otras técnicas que no se basan exclusivamente en la palabra, como la respiración holotrópica de Grof.
Stanislav Grof, primero en su país de origen, entonces Checoeslovaquia, y luego en Estados Unidos, experimentó científicamente con LSD y otras sustancias psicodélicas. En sí mismo y en cientos de personas descubrió que bajo los efectos de estas sustancias alteradoras de la mente se generaban estados en los cuales emergían a la conciencia facetas normalmente no concientes, material biográfico inconciente, recuerdos de la vida intrauterina y estados de probable naturaleza transpersonal.
Cuando se prohibió el uso de LSD por sus peligrosos efectos "colaterales", Grof decidió ir a la caza de otros procedimientos para generar esos estados. Junto a su esposa Cristina, ideó un método que empleando respiración intensificada o hiperventilación, combinada con cierto tipo de música y un trabajo corporal logra aparentemente desbloquear las barreras entre el inconciente y la conciencia, posibilitando la expresión de contenidos reveladores y curativos.
Para finalizar este humilde resumen introductorio cabe aclarar que la psicología transpersonal es una cuestión de contexto. Esta corriente considera que el psiquismo se manifiesta en diferentes niveles de conciencia. En este contexto, la terapia trabaja según el nivel de conciencia en que se encuentre el paciente conservando la conciencia del espectro total de la existencia. El psicólogo transpersonal detecta el nivel de conciencia del paciente y lo ayuda a superar los conflictos propios de ese nivel, estando alerta y dispuesto a seguir al paciente hacia nuevos niveles experienciales a medida que se van presentando. "El terapeuta transpersonal se ocupa de todos los sucesos que emergen a lo largo del proceso terapéutico, incluidos los asuntos mundanos, los datos biográficos y los problemas existenciales. Lo que en realidad define la orientación transpersonal es el modelo de la psique humana que reconoce la importancia de las dimensiones espirituales o cósmicas y el potencial evolutivo de la conciencia." (Stanislav Grof)
El terapeuta transpersonal puede emplear técnicas de construcción de estructura para tratar a un paciente "borderline", puede utilizar el método psicoanalítico para abordar una neurosis, pero considera que el horizonte de las posibilidades humanas puede ir mucho más allá de una neurosis más o menos bien llevada. No olvidemos que para el psicoanálisis y otros abordajes la salud mental es eso: una neurosis relativamente controlada. Para la psicología transpersonal la salud no es lo mismo que la normalidad. La normalidad es el estado de conciencia en el que se encuentra la mayoría de la gente; es un dato estadístico, no el objetivo que se persigue en una terapia. La salud está emparentada con el desarrollo exhaustivo del potencial humano el cual parece extenderse a espectros todavía misteriosos.
El término "Psicología Transpersonal" suele englobar a una serie de pensadores y psicólogos que habiendo desarrollado diferentes estilos terapéuticos tienen en común la aceptación de la espiritualidad del ser humano.
La Psicología Transpersonal considera que la psique es multidimencional. Existen diversos "niveles de conciencia" y cada uno tiene diferentes características y se rige por distintas leyes. Tal como sostiene Stanislav Grof, "el mayor problema de la psicoterapia occidental parece ser el hecho de que, por diversas razones, cada investigador ha fijado primordialmente su atención en un determinado nivel de conciencia y ha generalizado sus descubrimientos a la totalidad de la psique humana."
Los orígenes de esta corriente toman forma a fines de la década del 60 y que, pese a contar con brillantes exponentes como Abraham Maslow, Stanislav Grof y Ken Wilber, ha sido ignorada sistemática en el ámbito académico de la Psicología. No se enseña prácticamente en ninguna universidad aún siendo, probablemente, la corriente psicológica más abarcativa de todas. Por supuesto que este es un punto discutible y propongo este escrito como una contribución al debate.
La psicología Transpersonal no reniega de otras escuelas de pensamiento como el psicoanálisis ni se plantea como opuesta; lo correcto sería decir que intenta ir más allá. Para la visión tranpersonal, los desarrollos de Freud han sido de fundamental valía en el desarrollo de la ciencia psicológica al incluir la idea del inconciente en una disciplina que se encontraba atada al racionalismo positivista. Indudablemente, el psicoanálisis abrió las posibilidades de comprensión de la psique humana. La psicología transpersonal promueve otra apertura incluyendo la dimensión espiritual del ser humano. El psicoanálisis es un modo de abordaje ideal para los distintos tipos de neurosis, la histeria y otras psicopatologías. No podemos negar que Freud era un neurótico, brillante, pero neurótico al fin. Y como tal, estudió la neurosis y "males" afines; se dedicó a lo que él veía de cerca.
Lo que el psicoanálisis y otras corrientes han descuidado es el estudio del ser humano sano. Estas terapias, si logran ser exitosas, desestructuran la neurosis y devuelven al paciente a la normalidad de su época.
Muchos consideran a Jung, como el primer psicólogo transpersonal, por su estudio de los arquetipos, su ampliación del concepto de libido y la resistencia a reducir al hombre a su sexualidad; todos planteos que le valieron la condena de Freud. Jung consideraba al inconciente como "un principio creativo e inteligente, que vinculaba al individuo con la totalidad de la humanidad, la naturaleza y el conjunto del cosmos."[1]
Además de la existencia del inconciente individual "descubierta" por Freud, Jung postula la existencia de un inconciente colectivo, compartido por toda la especie humana. Para Jung, más allá de los condicionamientos culturales que definen sus formas de manifestación, la espiritualidad es un principio intrínseco a la psique humana.
Del otro lado del océano, Abraham Maslow fue uno de los primeros investigadores interesados en estudiar la psicología de los seres más "avanzados" que ha dado la historia de la humanidad. Lo que le interesaba era examinar a los seres psicológicamente más sanos; por supuesto, una rara minoría en la que incluyó a Cristo y los místicos de otras culturas. Lo que infirió, luego de estudiar exhaustivamente la vida de estos hombres "iluminados" era que no tenían su identidad puesta y encerrada en su persona, en su ego, en su historia. Tenían un sentido de identidad más amplio, que iba más allá de su personalidad, una identidad "transpersonal". Su identidad se ampliaba hacia una comunión con la totalidad de los fenómenos, con la totalidad de los seres. Algo, por supuesto, muy difícil de comprender, para la mayoría de nosotros; y por lo tanto, los psicólogos, sobretodo los occidentales, suelen ignorar estos fenómenos o bien, calificar de patológicas a este tipo de experiencias místicas.
Maslow se interesó por el estudio de las que denominó "experiencias cumbre" sugiriendo que dichas experiencias pueden ser supranormales en vez de subnormales. Tales experiencias de plenitud que muchas personas han experimentado aunque más no sea por unos instantes, pueden ser un indicio de un potencial humano.
Uno de los desarrollos de Maslow que sentó precedentes en el impulso de la psicología transpersonal fue su teoría de las "necesidades". En 1943 publica un trabajo titulado "Una teoría de la Motivación Humana" en el que expone la existencia de una jerarquía de necesidades. En el punto más básico de la jerarquía ubica a las necesidades fisiológicas (contenido de sal, azúcar y proteína en el torrente sanguíneo) que se traducen en la necesidad de alimento. Las personas que tienen hambre se ven imposibilitadas de concebir ninguna otra necesidad.
Satisfechas las necesidades de alimento, irrumpen las necesidades de seguridad, a las que vincula con el anhelo de contar con ciertos hábitos regulares que alejen la posibilidad del miedo y el dolor.
A continuación aparecen las necesidades de amor y pertenencia. Digamos que cuando una persona logra un lugar estable donde vivir y un ingreso de dinero regular, empieza a sentirse impulsada a lograr satisfacción sexual, una pareja, amigos, hijos y la pertenencia a un grupo.
Satisfechas las necesidades de amor, emergen las necesidades de estima, a las que describe como necesidades de "evaluación estable y elevada de sí mismo, de amor propio y de la estimación de los demás".
Por último, en la cima de la pirámide menciona a la "necesidad de autorrealización", que atañe a la realización del propio potencial, llegar a ser todo lo que se pueda ser. Dentro de estas necesidades de realización Maslow incluye, la necesidad de conocimiento y de trascendencia.
Estas necesidades "superiores" forman parte de la naturaleza psicológica del ser humano residiendo también en el inconciente y, aunque en la mayoría de las personas no se despliegan, existen, cuando menos, como potencialidad.
Ken Wilber es quizás el más erudito de los teóricos relacionados con lo transpersonal. Sus desarrollos son demasiado extensos como para este escrito y los abordaremos con la dilatación que merecen en otra ocasión. Basta aquí apuntar que siendo un eximio estudioso de la psicología tanto occidental como oriental, concluye que la espiritualidad y la religiosidad son características de la psiquis humana, aunque se ocupa de diferenciar la religión exotérica de la esotérica. "La religión exotérica o externa es una religión mítica, una religión terriblemente concreta y literal, que cree, por ejemplo, que Moisés separó las aguas del Mar Rojo, que Cristo nació de una virgen, que el mundo se creó en seis días,... que la tierra descansa sobre la espalda de un elefante y que éste, a su vez, se apoya sobre una tortuga que reposa sobre una serpiente... Así son las religiones exotéricas, un conjunto de sistemas de creencias que intentan explicar los misterios del mundo en términos míticos más que en términos de experiencia directa o de evidencia". Esta es la religión que Freud y otros investigadores han asociado, razonadamente, con fijaciones a un pensamiento mítico. Cuando en psicología se habla de religión y espiritualidad se está pensando en este tipo de creencias y raramente se distingue entre lo exotérico y lo esotérico.
Citemos otra vez a Wilber: "La religión esotérica no te pide que tengas fe en nada o que te sometas dócilmente a algún dogma. La religión esotérica, por el contrario, consiste en un conjunto de experimentos personales que llevas a cabo científicamente en el laboratorio de tu propia conciencia. Como toda ciencia que se precie, la religión esotérica no se basa en las creencias sino en una experiencia directa validada y verificada públicamente por un grupo de iguales que también han llevado a cabo el mismo experimento. Ese experimento es la meditación."
Aquí tenemos un punto importante. No todas, pero sí la gran mayoría de las psicoterapias son "habladas". Basta citar como ejemplo el famoso cuento del psicoanalista que le pidió a Víctor Frankl que defina en una frase la Logoterapia ante lo que Frankl contraatacó pidiéndole que definiera en una frase al Psicoanálisis. Se cuenta que el analista dijo algo así como "En psicoanálisis, el paciente se recuesta en un diván y dice cosas que encuentra desagradable decir". La respuesta de Frankl fue: "En la Logoterapia, el paciente se sienta en una silla y escucha cosas que encuentra desagradable oír".
La psicología transpersonal, propone, para los problemas espirituales, otras técnicas que van más allá de la palabra. Una de ellas es la meditación. Pero no se trata de poner a meditar al neurótico. Al neurótico se lo ayuda escuchándolo. Para aquellos pacientes que trascienden sus dificultades neuróticos y comienzan a enfrentar otro tipo de conflictos, relativos a la trascendencia del yo, del ego, por ejemplo; en esos casos se impone cómo método válido la meditación y otras técnicas que no se basan exclusivamente en la palabra, como la respiración holotrópica de Grof.
Stanislav Grof, primero en su país de origen, entonces Checoeslovaquia, y luego en Estados Unidos, experimentó científicamente con LSD y otras sustancias psicodélicas. En sí mismo y en cientos de personas descubrió que bajo los efectos de estas sustancias alteradoras de la mente se generaban estados en los cuales emergían a la conciencia facetas normalmente no concientes, material biográfico inconciente, recuerdos de la vida intrauterina y estados de probable naturaleza transpersonal.
Cuando se prohibió el uso de LSD por sus peligrosos efectos "colaterales", Grof decidió ir a la caza de otros procedimientos para generar esos estados. Junto a su esposa Cristina, ideó un método que empleando respiración intensificada o hiperventilación, combinada con cierto tipo de música y un trabajo corporal logra aparentemente desbloquear las barreras entre el inconciente y la conciencia, posibilitando la expresión de contenidos reveladores y curativos.
Para finalizar este humilde resumen introductorio cabe aclarar que la psicología transpersonal es una cuestión de contexto. Esta corriente considera que el psiquismo se manifiesta en diferentes niveles de conciencia. En este contexto, la terapia trabaja según el nivel de conciencia en que se encuentre el paciente conservando la conciencia del espectro total de la existencia. El psicólogo transpersonal detecta el nivel de conciencia del paciente y lo ayuda a superar los conflictos propios de ese nivel, estando alerta y dispuesto a seguir al paciente hacia nuevos niveles experienciales a medida que se van presentando. "El terapeuta transpersonal se ocupa de todos los sucesos que emergen a lo largo del proceso terapéutico, incluidos los asuntos mundanos, los datos biográficos y los problemas existenciales. Lo que en realidad define la orientación transpersonal es el modelo de la psique humana que reconoce la importancia de las dimensiones espirituales o cósmicas y el potencial evolutivo de la conciencia." (Stanislav Grof)
El terapeuta transpersonal puede emplear técnicas de construcción de estructura para tratar a un paciente "borderline", puede utilizar el método psicoanalítico para abordar una neurosis, pero considera que el horizonte de las posibilidades humanas puede ir mucho más allá de una neurosis más o menos bien llevada. No olvidemos que para el psicoanálisis y otros abordajes la salud mental es eso: una neurosis relativamente controlada. Para la psicología transpersonal la salud no es lo mismo que la normalidad. La normalidad es el estado de conciencia en el que se encuentra la mayoría de la gente; es un dato estadístico, no el objetivo que se persigue en una terapia. La salud está emparentada con el desarrollo exhaustivo del potencial humano el cual parece extenderse a espectros todavía misteriosos.
POR UN INSTANTE
Por un Instante
Por un instante perdí la conciencia,
Por un instante pensé estar perdido en tu piel,
Por un instante pese que bebía de tu boca,
Por un instante pensé que podía ser todo tuyo,
Por un instante quise estar en tus fantasías,
Por un instante viví entre tus manos,
Por un instante camine por tus huellas,
Por un instante sentí tu cabello sobre mi rostro,
Por un instante pude ver mi reflejo en tus ojos,
Por un instante, solo por un instante.
Jorge Gustavo Navarrete Regalado
Por un instante perdí la conciencia,
Por un instante pensé estar perdido en tu piel,
Por un instante pese que bebía de tu boca,
Por un instante pensé que podía ser todo tuyo,
Por un instante quise estar en tus fantasías,
Por un instante viví entre tus manos,
Por un instante camine por tus huellas,
Por un instante sentí tu cabello sobre mi rostro,
Por un instante pude ver mi reflejo en tus ojos,
Por un instante, solo por un instante.
Jorge Gustavo Navarrete Regalado
EL PERITAJE PSICOLOGICO
EL PERITAJE PSICOLÓGICO: UN INSTRUMENTO PARA ADMINISTRAR JUSTICIA A LAS VÍCTIMAS
Angela C. Tapias Saldaña
Un proceso judicial sin pruebas es como una máquina sin energía, aunque sepamos cual es la verdad ello no es suficiente porque se hace necesario demostrarlo, tal vez estemos seguros de que una persona es una víctima y eso debería ser suficiente para que ella fuera protegida por el Estado y pudiera impulsar toda la acción del aparato judicial, pero tenemos que evidenciar que hubo un delito, sustentar que hay una persona afectada en sus bienes jurídicos, justificar que hay una víctima a través de alguno de los medios probatorios previstos por el estatuto procesal penal entre los que se encuentra el peritaje.
El peritaje debe ser practicado de manera imparcial, lo que aparentemente contradice el título de este documento, pero al comprender que independientemente de si se dictamina sobre el sujeto activo o pasivo del delito, es decir, independiente de si se es evaluado por un psicólogo forense desde el estado de posible víctima o agresor y al margen de las creencias o actitud personales del perito; es un procedimiento que se realiza para descubrir la verdad y si ello sucede siempre se estará haciendo justicia y favoreciendo a la víctima, es decir, a quien haya padecido el delito o a quien sea inculpando injustamente. Estos dos elementos el de establecer la verdad y hacer justicia son parte de la triada que propone Sampedro (2.001) para que podamos vivir felices y con dignidad, de manera que el psicólogo forense ejerce un papel fundamental en la construcción social.
Según este planteamiento el peritaje psicológico es un procedimiento matizado con responsabilidad social para auxiliar a las víctimas (porque todo delito causa varias víctimas según Beristain 2.001) y uno auxiliar de la justicia; la norma indica que puede ser realizado desde el ámbito oficial art.249 CPP no oficial o privado Art.250 CPP, aunque tradicionalmente los profesionales del Derecho han recurrido al Instituto oficial encargado, tal vez por la percepción de mayor respaldo institucional o por el desconocimiento de que existen otros peritos tanto o más confiables que los oficiales o por el pequeño índice de profesionales capacitados en el área o por la poca difusión del peritaje psicológico como una práctica privada, como sea es una necesidad incrementar desde todas las disciplinas el uso de este medio probatorio.
A continuación deseo presentar anecdóticamente casos en los cuales resulta evidente y relevante esta intervención profesional, como es la frecuente situación de niños (as) abusados sexualmente que no presentan evidencia física del delito, ya sea porque fueron abusados por medio de caricias o de exhibición del abusador o porque ha pasado demasiado tiempo al momento de denunciar y de presentarse a la práctica del examen sexológico medico-legal, en estos casos es destacable el papel del testimonio del niño y el dictamen pericial del psicólogo de la credibilidad de su relato. Una de las razones para dudar del testimonio que rinde el (la) niño(a) ante autoridad competente es la creencia popular de que los niños son mentirosos, actúan y hablan de acuerdo con su fantasía, son sugestionables etc, argumentos todos que han sido estudiados científicamente y llegan a la conclusión de que los niños son testigos competentes, que el profesional que reciba su declaración debe capacitarse en específicas técnicas de entrevista, que existen estrategias forenses para evaluarlos y para emitir un dictamen sobre la credibilidad de sus contenidos. Todos estos conocimientos pueden asesorar decisiones judiciales en casos de abuso sexual infantil si se recurre a ellos.
Al caso que me refiero en particular es un tanto grotesco, por lo cual pido excusas al lector, se trata de un niño que informó haber sido abusado y el defensor del imputado argumentó mitomanía infantil, razón por la cual solicitó un peritaje psicológico. Durante la evaluación forense el niño informó que el señor X “lo molestaba” y que le había metido “el pipi” en la boca y se había “orinado”. A su declaración añadió detalles del lugar, de la interacción, reprodujo conversaciones entre ambos, interrupciones inesperadas y otros más aspectos que coinciden con los criterios de realidad establecidos por la técnica de Análisis de Contenido Basado en Criterios Steller y Koenhken ( sf )que es una técnica de evaluación psicológica forense que se utiliza con frecuencia en varios países, pero que aún no ha sido validada (estudiada psicométricamente) ni aplicada con población colombiana, según conocimiento de la autora, razón por la cual esta adelantando investigaciones académicas al respecto.
Otra circunstancia que se debería asociar indefectiblemente con el peritaje psicológico es la presencia o presunción de lesiones cerebrales, ya que hay que establecer con precisión el diagnóstico, el pronóstico, la causa y el abordaje medico-legal de estas patologías. Para realizar este diagnóstico Sierra, Jiménez y Bunce (2.001) sugieren recurrir siempre al uso de pruebas neuropsicológicas que permitan identificar los déficits con exactitud. Recurriendo a la fuerza de lo narrativo enunciaré el caso de un joven que tras un trauma craneoencefálico como consecuencia de un accidente de tránsito padeció un trastorno poco evidente y no diagnosticado del control de los impulsos, trastorno que lo llevó a cometer un homicidio y que después de cumplir con las medidas de protección impuestas por ser menor de edad, regresa acudiendo a la justicia para ser evaluado y así justificar que el sistema de seguridad social le brinde el tratamiento que requiere. Con una evaluación neuropsicológica forense se habría podido establecer el diagnóstico a tiempo y justificar el tratamiento neurológico? Se habría podido evitar el homicidio? Por qué el joven tiene que suplicar se le brinde un tratamiento? No es apenas un deber de los profesionales de la administración de la justicia aportar todos los conocimientos de la ciencia para evitar dramas como este?
El peritaje psicológico también encuentra justificación cuando se trata de establecer las perturbaciones psicológicas (Art.115 CP) posteriores a situaciones violentas, por ejemplo el vigilante de un Banco que desencadena una agorafobia (temor a los espacios abiertos) tras presenciar un hurto violento en el que se cometió homicidio y haber padecido el ser amenazado, golpeado y apuntado con un arma de fuego durante varias horas. La psicopatología es apenas comprensible y obviamente le incapacita para desempeñarse laboralmente razón por la cual el sistema de riesgos profesionales y/o el de seguridad social le debe algunos beneficios protectores y parciales, ya que el perito también debe informar que es una psicopatología que se supera con tratamiento, de manera que no se requiere una indemnización o pensión para toda la vida. Aportar estas informaciones adicionales tiene implicaciones éticas y de justicia por parte del psicólogo forense.
Otras situaciones victimizantes como las de violencia intrafamiliar ameritan la intervención del peritaje psicológico, por ejemplo cuando el padre de familia ejerce violencia conyugal y maltrato infantil y es denunciado en una oportunidad en la cual no existen evidencias medico-legales del abuso, entonces se puede recurrir a la evaluación psicológica para establecer el perfil de las víctimas, según Echeburúa y Corral (1.998) es muy probable que la mujer presente estrés postraumático, que tenga altos índices de ansiedad y depresión, además de bajos índices de autoestima y de funcionamiento global. A través de este peritaje se puede dictaminar con bajísimo margen de error que esta padeciendo violencia intrafamiliar y dar paso a las medidas de protección o judiciales elegidas con consentimiento de la víctima y asesoradas por la pericia del psicólogo forense.
Pero hay que aclarar que no solo cuando se evalúa a las víctimas se les puede auxiliar, también el adecuado dictamen psicológico forense de los transgresores puede ser una manera de proteger a las víctimas o de prevenir situaciones victimizantes con otras personas; lo que sucede cuando se evalúa a un homicida sexual serial del que se presume es psicópata (que es diferente del psicótico, del antisocial, del sociópata y del trastorno antisocial de la personalidad) según los criterios de Hare (1.999) a través del PCL-R que es otra estrategia de la evaluación psicológica forense. Si en la evaluación se confirma el diagnóstico de psicopatía se debe informar que este cuadro diagnóstico no tiene correlación con la inimputabilidad y que la medida recomendada es de máxima seguridad en el tratamiento penitenciario, debido a que los tratamientos psicológicos existentes no muestran eficacia. Esta intervención pericial solo podría realizarla un psicólogo forense debidamente capacitado y actualizado con el conocimiento mundial y redundaría en el bienestar de las víctimas y de la sociedad en general.
Y para finalizar escribo una nota especificando que el peritaje psicológico se interesa por personas que no necesariamente son víctimas de delitos, pero que en todo caso pueden ser personas desprotegidas que requieren de apoyo estatal como en los procesos de Interdicciones, que son procesos civiles fundamentados con frecuencia en la existencia de un trastorno mental que incapacita a la persona a ejercer sus derechos y sus deberes. Es decir, la evaluación psicológica forense trasciende el ámbito penal y puede incursionar en el Derecho Civil, el de Familia, el Administrativo, el Disciplinario, el Militar, etc. Y para que se haga una realidad cada vez más frecuente que las víctimas sean apoyadas por este medio probatorio se requiere que los profesionales de la Psicología y del Derecho den a conocer sus aportes.
REFERENCIAS
Beristain, A. (2.001) Algo mejor que la desacralización de la pena kantiana (protagonismo de las víctimas) En Universitas Diciembre de 2.001 (102) 9-16.
Colombia. Código Penal. Ley 599 de 2000. Legis Editores S.A.
Colombia. Código de Procedimiento Penal. Ley 600 de 2.000. Legis Editores S.A.
Echeburúa, E.; Corral, Paz de (1.998) Manual de violencia familiar. España: Siglo XXI
Hare, R. (1.999) La naturaleza de los psicópatas: algunas observaciones para entender la violencia depredadora humana.Trabajo presentado en la Carta reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie. Centro Reina Sofía para el Estudio de la violencia. Valencia 15-16 de Noviembre de 1.999.
Sampedro, J.A. (2.001) La memoria de las víctimas: un instrumento en la superación del terrorismo. En Universitas Diciembre de 2.001 (102) 17-27.
Sierra, J.; Jiménez, E. y Bunce, D. (2.001) Técnicas de evaluación en psicología jurídica y forense. Documento elaborado para el Máster Internacional en Psicología Forense. Universidad de Granada.
Steller, M.; Koehnken, G. (sf) Análisis de declaraciones basado en criterios. En Raskin, D. (1.994) Métodos psicológicos en la Investigación y pruebas criminales. Bilbao: DDB.
Angela C. Tapias Saldaña
Un proceso judicial sin pruebas es como una máquina sin energía, aunque sepamos cual es la verdad ello no es suficiente porque se hace necesario demostrarlo, tal vez estemos seguros de que una persona es una víctima y eso debería ser suficiente para que ella fuera protegida por el Estado y pudiera impulsar toda la acción del aparato judicial, pero tenemos que evidenciar que hubo un delito, sustentar que hay una persona afectada en sus bienes jurídicos, justificar que hay una víctima a través de alguno de los medios probatorios previstos por el estatuto procesal penal entre los que se encuentra el peritaje.
El peritaje debe ser practicado de manera imparcial, lo que aparentemente contradice el título de este documento, pero al comprender que independientemente de si se dictamina sobre el sujeto activo o pasivo del delito, es decir, independiente de si se es evaluado por un psicólogo forense desde el estado de posible víctima o agresor y al margen de las creencias o actitud personales del perito; es un procedimiento que se realiza para descubrir la verdad y si ello sucede siempre se estará haciendo justicia y favoreciendo a la víctima, es decir, a quien haya padecido el delito o a quien sea inculpando injustamente. Estos dos elementos el de establecer la verdad y hacer justicia son parte de la triada que propone Sampedro (2.001) para que podamos vivir felices y con dignidad, de manera que el psicólogo forense ejerce un papel fundamental en la construcción social.
Según este planteamiento el peritaje psicológico es un procedimiento matizado con responsabilidad social para auxiliar a las víctimas (porque todo delito causa varias víctimas según Beristain 2.001) y uno auxiliar de la justicia; la norma indica que puede ser realizado desde el ámbito oficial art.249 CPP no oficial o privado Art.250 CPP, aunque tradicionalmente los profesionales del Derecho han recurrido al Instituto oficial encargado, tal vez por la percepción de mayor respaldo institucional o por el desconocimiento de que existen otros peritos tanto o más confiables que los oficiales o por el pequeño índice de profesionales capacitados en el área o por la poca difusión del peritaje psicológico como una práctica privada, como sea es una necesidad incrementar desde todas las disciplinas el uso de este medio probatorio.
A continuación deseo presentar anecdóticamente casos en los cuales resulta evidente y relevante esta intervención profesional, como es la frecuente situación de niños (as) abusados sexualmente que no presentan evidencia física del delito, ya sea porque fueron abusados por medio de caricias o de exhibición del abusador o porque ha pasado demasiado tiempo al momento de denunciar y de presentarse a la práctica del examen sexológico medico-legal, en estos casos es destacable el papel del testimonio del niño y el dictamen pericial del psicólogo de la credibilidad de su relato. Una de las razones para dudar del testimonio que rinde el (la) niño(a) ante autoridad competente es la creencia popular de que los niños son mentirosos, actúan y hablan de acuerdo con su fantasía, son sugestionables etc, argumentos todos que han sido estudiados científicamente y llegan a la conclusión de que los niños son testigos competentes, que el profesional que reciba su declaración debe capacitarse en específicas técnicas de entrevista, que existen estrategias forenses para evaluarlos y para emitir un dictamen sobre la credibilidad de sus contenidos. Todos estos conocimientos pueden asesorar decisiones judiciales en casos de abuso sexual infantil si se recurre a ellos.
Al caso que me refiero en particular es un tanto grotesco, por lo cual pido excusas al lector, se trata de un niño que informó haber sido abusado y el defensor del imputado argumentó mitomanía infantil, razón por la cual solicitó un peritaje psicológico. Durante la evaluación forense el niño informó que el señor X “lo molestaba” y que le había metido “el pipi” en la boca y se había “orinado”. A su declaración añadió detalles del lugar, de la interacción, reprodujo conversaciones entre ambos, interrupciones inesperadas y otros más aspectos que coinciden con los criterios de realidad establecidos por la técnica de Análisis de Contenido Basado en Criterios Steller y Koenhken ( sf )que es una técnica de evaluación psicológica forense que se utiliza con frecuencia en varios países, pero que aún no ha sido validada (estudiada psicométricamente) ni aplicada con población colombiana, según conocimiento de la autora, razón por la cual esta adelantando investigaciones académicas al respecto.
Otra circunstancia que se debería asociar indefectiblemente con el peritaje psicológico es la presencia o presunción de lesiones cerebrales, ya que hay que establecer con precisión el diagnóstico, el pronóstico, la causa y el abordaje medico-legal de estas patologías. Para realizar este diagnóstico Sierra, Jiménez y Bunce (2.001) sugieren recurrir siempre al uso de pruebas neuropsicológicas que permitan identificar los déficits con exactitud. Recurriendo a la fuerza de lo narrativo enunciaré el caso de un joven que tras un trauma craneoencefálico como consecuencia de un accidente de tránsito padeció un trastorno poco evidente y no diagnosticado del control de los impulsos, trastorno que lo llevó a cometer un homicidio y que después de cumplir con las medidas de protección impuestas por ser menor de edad, regresa acudiendo a la justicia para ser evaluado y así justificar que el sistema de seguridad social le brinde el tratamiento que requiere. Con una evaluación neuropsicológica forense se habría podido establecer el diagnóstico a tiempo y justificar el tratamiento neurológico? Se habría podido evitar el homicidio? Por qué el joven tiene que suplicar se le brinde un tratamiento? No es apenas un deber de los profesionales de la administración de la justicia aportar todos los conocimientos de la ciencia para evitar dramas como este?
El peritaje psicológico también encuentra justificación cuando se trata de establecer las perturbaciones psicológicas (Art.115 CP) posteriores a situaciones violentas, por ejemplo el vigilante de un Banco que desencadena una agorafobia (temor a los espacios abiertos) tras presenciar un hurto violento en el que se cometió homicidio y haber padecido el ser amenazado, golpeado y apuntado con un arma de fuego durante varias horas. La psicopatología es apenas comprensible y obviamente le incapacita para desempeñarse laboralmente razón por la cual el sistema de riesgos profesionales y/o el de seguridad social le debe algunos beneficios protectores y parciales, ya que el perito también debe informar que es una psicopatología que se supera con tratamiento, de manera que no se requiere una indemnización o pensión para toda la vida. Aportar estas informaciones adicionales tiene implicaciones éticas y de justicia por parte del psicólogo forense.
Otras situaciones victimizantes como las de violencia intrafamiliar ameritan la intervención del peritaje psicológico, por ejemplo cuando el padre de familia ejerce violencia conyugal y maltrato infantil y es denunciado en una oportunidad en la cual no existen evidencias medico-legales del abuso, entonces se puede recurrir a la evaluación psicológica para establecer el perfil de las víctimas, según Echeburúa y Corral (1.998) es muy probable que la mujer presente estrés postraumático, que tenga altos índices de ansiedad y depresión, además de bajos índices de autoestima y de funcionamiento global. A través de este peritaje se puede dictaminar con bajísimo margen de error que esta padeciendo violencia intrafamiliar y dar paso a las medidas de protección o judiciales elegidas con consentimiento de la víctima y asesoradas por la pericia del psicólogo forense.
Pero hay que aclarar que no solo cuando se evalúa a las víctimas se les puede auxiliar, también el adecuado dictamen psicológico forense de los transgresores puede ser una manera de proteger a las víctimas o de prevenir situaciones victimizantes con otras personas; lo que sucede cuando se evalúa a un homicida sexual serial del que se presume es psicópata (que es diferente del psicótico, del antisocial, del sociópata y del trastorno antisocial de la personalidad) según los criterios de Hare (1.999) a través del PCL-R que es otra estrategia de la evaluación psicológica forense. Si en la evaluación se confirma el diagnóstico de psicopatía se debe informar que este cuadro diagnóstico no tiene correlación con la inimputabilidad y que la medida recomendada es de máxima seguridad en el tratamiento penitenciario, debido a que los tratamientos psicológicos existentes no muestran eficacia. Esta intervención pericial solo podría realizarla un psicólogo forense debidamente capacitado y actualizado con el conocimiento mundial y redundaría en el bienestar de las víctimas y de la sociedad en general.
Y para finalizar escribo una nota especificando que el peritaje psicológico se interesa por personas que no necesariamente son víctimas de delitos, pero que en todo caso pueden ser personas desprotegidas que requieren de apoyo estatal como en los procesos de Interdicciones, que son procesos civiles fundamentados con frecuencia en la existencia de un trastorno mental que incapacita a la persona a ejercer sus derechos y sus deberes. Es decir, la evaluación psicológica forense trasciende el ámbito penal y puede incursionar en el Derecho Civil, el de Familia, el Administrativo, el Disciplinario, el Militar, etc. Y para que se haga una realidad cada vez más frecuente que las víctimas sean apoyadas por este medio probatorio se requiere que los profesionales de la Psicología y del Derecho den a conocer sus aportes.
REFERENCIAS
Beristain, A. (2.001) Algo mejor que la desacralización de la pena kantiana (protagonismo de las víctimas) En Universitas Diciembre de 2.001 (102) 9-16.
Colombia. Código Penal. Ley 599 de 2000. Legis Editores S.A.
Colombia. Código de Procedimiento Penal. Ley 600 de 2.000. Legis Editores S.A.
Echeburúa, E.; Corral, Paz de (1.998) Manual de violencia familiar. España: Siglo XXI
Hare, R. (1.999) La naturaleza de los psicópatas: algunas observaciones para entender la violencia depredadora humana.Trabajo presentado en la Carta reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie. Centro Reina Sofía para el Estudio de la violencia. Valencia 15-16 de Noviembre de 1.999.
Sampedro, J.A. (2.001) La memoria de las víctimas: un instrumento en la superación del terrorismo. En Universitas Diciembre de 2.001 (102) 17-27.
Sierra, J.; Jiménez, E. y Bunce, D. (2.001) Técnicas de evaluación en psicología jurídica y forense. Documento elaborado para el Máster Internacional en Psicología Forense. Universidad de Granada.
Steller, M.; Koehnken, G. (sf) Análisis de declaraciones basado en criterios. En Raskin, D. (1.994) Métodos psicológicos en la Investigación y pruebas criminales. Bilbao: DDB.
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