domingo, 3 de mayo de 2009

REFLEXIÓN

Ayer me preguntaba que significa “espíritu universitario” y trataba de recordar ese cúmulo de experiencias que de una u otra manera se viven en ésta etapa de la vida, las relaciones de noviazgo cada vez más complicadas pues ya no es la relación de niños, las amistades más profundas, las fiestas cada vez más salvajes, las preocupaciones por el dinero, en fin, tantas cosas que se viven en ésta etapa sin embargo, considero que algo muy importante que nunca debe de perderse es el “espíritu universitario”, las ganas de cuestionar al mundo, el espíritu rebelde, la visión crítica, el hambre de conocimiento, el amor a tu alma mater, considero que se debe fomentar este espíritu, ya que es en la universidad en donde uno cuestiona al mundo, la política, la religión, el sexo, las normas, es decir desarrollar un espíritu revolucionario, no es posible que los universitarios ahora estén perdiendo la capacidad de mirar al mundo, no solo desde una mirada superficial, sino adentrándose a las cuestiones sociales, políticas y económicas de un país y no se trata de salir a las calles a protestar necesariamente, sino de desarrollar universitarios pensantes que no solo estén desarrollando una perspectiva académica de la vida, que no estén esperando que los profesores les den todo, sino que al contrario se despierte esas ganas de rebelarse al mundo, considero que la universidad tienen un significado mucho más grande que el simple hecho de formar una carrera, espero que de verdad nunca se pierda ese espíritu pues el futuro de un país está precisamente en sus universitarios y en la capacidad transformadora que ellos puedan desarrollar desde una formación integral.

POETA, PINTOR Y CUERPO

POETA, PINTOR Y CUERPO
Que es un poeta sino un pintor de sus propias
Realidades, sueños, ecos, sonidos e imágenes
Que intentan pintar ese cuerpo de aquel lienzo que
Surge de tantas fantasías, mientras que la noche
Aparece y en su caída fugaz, mares sin tiempo escriben
Sobre el cuerpo las palabras, mientras que la luna inmóvil
En silencio marca con la luz de su pintura de colores extraños,
El pintor escribe sus triunfos mientras el poeta pinta sus desdichas
En uno de esos cuerpos que nacen de la efervescencia de los océanos
Mientras que sus dedos bailan una de esas tantas melodías de los
Amantes que se aman en el agua nocturna de los cuerpos sin límites,
El poeta que escribe sobre el cuerpo con miradas y besos, mientras que
El pintor tiñe el lienzo con caricias y sonidos, mientras ambos emprenden
Su viaje por el cuerpo hecho del viento y de los mares, observando como
La mariposa se pasea con las alas de los deseos sobre ese lienzo que
Despierta la pasión de las naufragas estrellas esparcidas en la
Noche que coquetean a la luna con su destellante gloria, mientras
Que el silencio acaricia cada rincón al horizonte y los sonidos se
Encienden en los ocasos de los poros del cuerpo que de los tantos
Anhelos se eleva entre los susurros de las hadas de las realidades
Mientras que el pintor se pierde en las formas y las dimensiones, el
Poeta se bebe el tiempo de los trazos del pincel que pinta los suspiros,
De las poesías que se eternizan al sonido de las hojas que caen en cada
Jadeo del cuerpo, en cada latido y en cada respiración del néctar del arte,
Mientras que el vino deja su aroma en cada gota que derraman
Esos seres, el pintor en cada gota pintura, el poeta en cada gota
De las lagrimas y el cuerpo en cada poro que deja su perfume en esos
Ambientes exóticos que el poeta y el pintor encarnan en sus ojos, mientras
Recorren con sus almas la geografía de ese cuerpo que los inspira a
Conquistar los rincones sagrados de la perfecta imagen de esa obra
El pintor vislumbra las quimeras y el poeta describe el fruto de la locura
Al calor del cuerpo que emana de su sangre tan llena de aire las fervientes
Delicias con sabor a sensualidad y olor a erotismo eterno, mientras que
El licor recorre la figura del cuerpo el poeta con la lengua de sus palabras
Se bebe la finura de la esencia, no del licor sino del cuerpo, y el pintor
Con los dedos de su pincel palpa la vida del cuerpo desnudo de colores
Mientras que la noche se hace cada vez más intensa tres seres comparten
Algo más que el simple arte, cada uno en su laberinto lamiendo las
Mieles del cuerpo, mientras el pintor escribe sus diseños y sus formas
El poeta pinta sus amores, sus pasiones, sus locuras y sus colores
Para una hoja una pluma y unas palabras, para un lienzo, un pincel y los colores de los cuerpos, la pasión, la vida.

Jorge Gustavo Navarrete Regalado

TEJEDORA DE SUEÑOS

Tejedora de sueños

Siempre escribo sobre mis sueños
De esa mujer que habita en ellos.
Son las estrellas que iluminan con destellos,
Mis versos eróticos para la noche la reina de mis sueños...

La tejo en mis sueños como la araña teje día con día,
Con hilos de plata su nido de amor.
La abrazo a mi pecho, la beso con pasión y frenesí.
Tejedora de sueños enrédame en tu pasión….

Surca por todo mi cuerpo y en mis sueños
Bebé de mi, de mi semilla de el origen de mi vida
Prueba mis besos acaramelados, entrégale a tu cuerpo,
La carne de mi alma y en la almohada dejemos la realidad...

Tejé sobre mis manos el mapa de tu sexo
Para que yo como explorador errante encuentre mi destino
Quiero que mi destino lo guié la luz de tu pecho
Quiero arrullarme en las plumas de tu brazos
Mientras bebes mis lagrimas cuando me ves llorar…

Tejedora de sueños cubre mi espalda
Con el hilo de tu lengua
Y descubre que es lo que siento cuando
En la telaraña de tu juego caigo
Como insecto vencido por tu fuego...

Noche cobija mi grito y atrápame
Cuando me veas caer, para que yo
Me hunda en ti mientras tu tejes los
Sueños, mientras mis ojos se hunden en tu
Maleza y mis dedos en tus piernas
Se enredan más en ti...

Dibuja con tus labios esa red
De pasión que hace correr tu corazón,
Mientras que en cada respiración
Mis poros dejaran una gota de sangre
Para que tejas con ella una armadura
Que te proteja para que sigas
Tejiendo mis sueños.

Tejedora de sueños comparte
Tus besos y en tu red atrápame y nunca
Me dejes ir, así como yo te tejo en mi fuego.

Jorge Gustavo Navarrete Regalado

Psicoterapia

METODOS DE PSICOTERAPIA INTEGRATIVA

THEORIES AND METHODS OF AN INTEGRATIVE TRANSACTIONAL ANALYSIS

A Volume of Selected Articles. Richard G. Erskine. TA Press, San Francisco, 1997.

Traducido por: Amaia Mauriz Etxabe P.h. D.

INDAGACION

La indagación es un foco continuo en la psicoterapia basada en la relación y orientada al contacto.

Parte de asumir que el/la terapeuta no conoce nada a cerca de la experiencia del cliente, y por tanto debe esforzarse continuamente en comprender el significado subjetivo de la conducta del cliente, y de su proceso intrapsíquico.

A través de una respetuosa investigación a cerca de la experiencia fenomenológica, el/la cliente se vuelve progresivamente consciente tanto de sus necesidades actuales, como de sus necesidades arcaicas, de sus sentimientos y de su conducta.

Es así, con una completa toma de conciencia y la ausencia de defensas internas, como las necesidades y sentimientos que fueron fijados debido a experiencias pasadas, pueden ser integrados en un funcionamiento total del Estado Adulto.

Se debe destacar que el proceso de indagación en sí, es tan importante, o incluso más, como el propio contenido.

La indagación del terapeuta debe ser empática con la experiencia subjetiva del cliente, para que pueda ser efectiva en descubrir y revelar la fenomenología interna (sensaciones físicas, sentimientos, pensamientos, significados, creencias, esperanzas y recuerdos) y para que pueda “destapar” las interrupciones internas y externas del contacto.

La indagación comienza con un genuino interés en la experiencia subjetivas del cliente y en su construcción de significados. Procede a través de preguntas, por parte del terapeuta, tales como que es lo que los clientes están sintiendo, como se experimentan a sí mismos, y a los otros (incluyendo al propio terapeuta), y que conclusiones toman.

Esto suele proseguir con preguntas históricas tales como cuándo ocurrió una experiencia, y quién era significativo en la vida de la persona, etc.

La indagación se usa en la fase preparatoria de la terapia para incrementar la toma de conciencia del cliente a cerca de cómo y cuando el/ella interrumpe el contacto.

Es esencial que el terapeuta comprenda la necesidad única de cada cliente de recibir por parte de otra persona reparadora la estabilización y la validación que le permitan satisfacer funciones relacionales que el/la cliente estaba intentando manejar a solas.

Una terapia relacional–orientada-al-contacto requiere que el/la terapeuta sea sintónico a aquellas necesidades relacionales, y que se implique a través de la validación empática de sentimientos y necesidades y que provea asimismo de seguridad y apoyo

SINTONIA

La sintonía es un proceso de dos partes:

El sentido de ser completamente consciente de las sensaciones, necesidades, o sentimientos de la otra persona, y también, la comunicación de esta toma de conciencia a la otra persona.

Aún más que la simple comprensión, la sintonía es un sentir al otro kinestésica y emocionalmente; conociendo su experiencia por estar metafóricamente, en su piel.

La sintonía efectiva requiere que el/la terapeuta, simultáneamente se mantenga consciente de los límites entre cliente y terapeuta.

La comunicación de la sintonía valida las necesidades y sentimientos del cliente, y coloca los fundamentos para la reparación de los fallos de relaciones previas.

La sintonía se demuestra diciendo cosas como: “eso duele”, “tu parecías asustado”, o “tú necesitabas alguien contigo ahí”. Frecuentemente se comunica a través de la expresión facial, o movimientos corporales de el/la terapeuta que señalan al cliente que su afecto existe, y que es percibido por el terapeuta, que es significativo, y que hace un impacto en el terapeuta.

La sintonía es a menudo experimentada por el/la cliente a medida que el terapeuta se va desplazando gentilmente a través de las defensas que le habían protegido a el/ella de la toma de conciencia de fallos relacionales, y de las necesidades y sentimientos correspondientes haciendo contacto con las largamente olvidadas partes del Estado Niño del Yo. Con el tiempo, de ello resulta una disminución de las interrupciones externas al contacto y la correspondiente disolución de defensa internas.

Necesidades y sentimientos pueden entonces, ser progresivamente expresados con el confort y la seguridad de que serán logrados con una respuesta empática.

Frecuentemente la sintonía provee de un sentimiento de seguridad y estabilidad que permitirán al cliente empezar a recordar y soportar la regresión a la experiencia de la infancia, volviéndose completamente consciente del dolor de los traumas, de los fallos de relación y del yo perdido.

Sin embargo, no es inusual, que por la comunicación de sintonía por parte de el/la terapeuta se produzca una reacción de intenso enfado, retirada, o incluso mayor disociación.

La yuxtaposición de la sintonía del terapeuta, y la memoria de la carencia de sintonía en relaciones significativas previas, produce intensos recuerdos emocionales de necesidades que no fueron satisfechas. Antes que experimentar estos sentimientos el cliente puede reaccionar defensivamente con miedo o enfado ante el contacto ofrecido por el/la terapeuta.

El contraste entre el contacto disponible con el/la terapeuta, y la carencia de contacto en su vida temprana, es a menudo más de lo que los clientes pueden soportar, por tanto ellos se defienden contra el contacto presente para evitar así, recuerdos emocionales.

Es importante para el terapeuta trabajar sensitivamente con la yuxtaposición. El afecto y conducta expresados por el cliente son un intento de negar y no reconocer las memorias emocionales.

El terapeuta que no tome en cuenta estas reacciones defensivas, puede identificar incorrectamente la yuxtaposición como transferencia negativa, y/o experimentar intensos sentimientos de contratransferencia en respuesta a la evitación del contacto interpersonal.

Este concepto ayuda al terapeuta a comprender la intensa dificultad que el cliente tiene, por contraste, en el contacto actual ofrecido por el/la terapeuta, con la toma de conciencia de que la necesidad de obtener una relación de pleno contacto, estaba insatisfecha en el pasado.

Las reacciones de yuxtaposición pueden señalar que el/la terapeuta está procediendo con mayor rapidez de lo que el/la cliente puede asimilar. Frecuentemente, es útil volver al contrato terapéutico y clarificar el propósito de la terapia. Explicar el concepto de yuxtaposición ha sido beneficioso en algunas situaciones.

Más frecuentemente, una cuidadosa indagación a cerca de la experiencia fenomenológica en la interrupción actual del contacto revelará los recuerdos emocionales de decepciones y relaciones dolorosas.

Con la disolución de las interrupciones del contacto, la relación ofrecida por el terapeuta provee al cliente de una sensación de validación, cuidado, soporte y comprensión -“alguien está ahí para mí”-.

Esta implicación por parte del/la terapeuta es una figura esencial en la total disolución de las defensas, y la resolución e integración de traumas y relaciones necesitadas pero no demandadas

IMPLICACION

La implicación es la mejor comprensión a través de la percepción del cliente, en el sentido de que el terapeuta es capaz de establecer un contacto pleno. Evoluciona desde la indagación empática del terapeuta en la experiencia del/la cliente, y se desarrolla a través de la sintonía del terapeuta con el afecto del mismo, y la validación de sus necesidades.

La implicación es el resultado del estar del/la terapeuta completamente presente con y para la persona, en una forma que es apropiada al nivel del desarrollo evolutivo de funcionamiento del/la cliente. Esto incluye un interés genuino en su mundo intrapsíquico e interpersonal, y una comunicación de dicho interés a través de atención, indagación, y paciencia.

La implicación empieza con el compromiso del terapeuta por el bienestar del/la cliente y respeto por sus experiencias fenomenológicas.

El contacto total se vuelve posible cuando el cliente experimenta que el terapeuta:

1- Respeta cada defensa.

2- Se mantiene sintónico con sus afectos y necesidades.

3- Es sensible al funcionamiento psicológico según las edades relevantes del desarrollo.

4- Está interesado en la comprensión de su forma de construir significados.

La implicación terapéutica que enfatiza el reconocimiento, validación, normalización y presencia disminuye el descuento interno, que es parte del proceso defensivo. Este compromiso permite que los sentimientos previamente no reconocidos y las experiencias negadas se vuelvan hacia una completa toma de conciencia.

El reconocimiento del terapeuta a cerca de los sentimientos del cliente comienza con una sintonía a sus afectos, incluso si estos no son expresados. A través de la sensibilidad hacia la expresión fisiológica de las emociones el terapeuta puede guiar al cliente a expresar sus sentimientos o a reconocer que sentimientos o ue sensaciones físicas pueden ser el recuerdo, el único recuerdo disponible. En algunas situaciones el niño puede haber sido demasiado joven para disponer de memorias lingüísticas y recuperables.

En muchos casos los sentimientos de la persona por el fracaso relacional no habían sido reconocidos, y puede ser necesario que la psicoterapia le ayude a alcanzar un vocabulario que permita dar voz a estos sentimientos.

El reconocimiento de sensaciones físicas y afectos ayuda al/la cliente a reclamar su propia experiencia fenomenológica. El reconocimiento requiere la presencia de otro receptivo que sabe y comunica la existencia de movimientos no-verbales, tensión de músculos, afectos o incluso fantasías.

Hay momentos en la vida de los/las clientes en que sus sentimientos fueron reconocidos pero no validados.

La validación comunica al cliente que sus afectos, o sensaciones físicas están relacionados con algo significativo en sus experiencias.

La validación es la que establece en nexo entre causa y efecto.

La validación disminuye la posibilidad de que el/la cliente descuente internamente la importancia del afecto, de la sensación física, de los recuerdos, o de los sueños.

Esto provee al cliente de un aumento del valor de su experiencia fenomenlógica y por tanto de un aumento de la sensación de autoestima.

Normalización significa despatologizar la categorización, o definición del cliente o de otros, acerca de su experiencia interna o de sus intentos conductuales de afrontamiento.

Puede ser esencial que el/la terapeuta se oponga a mensajes sociales o parentales tales como: “tú estás loco por sentir temor” con “cualquiera hubiera sentido temor en esa situación”. Numerosos flashbacks, fantasías bizarras, pesadillas, confusión, pánico, y defensibidad representan un manejo normal de fenómenos en situaciones anormales.

Es imperioso que el terapeuta comunique que la experiencia del cliente es una reacción defensiva normal y no patológica.

La presencia se ofrece a través de las respuestas empáticas sostenidas del terapeuta ante las expresiones verbales y no verbales del cliente. Esto ocurre cuando la conducta y comunicación de psicoterapeuta respetay potencia en todo momento la integridad del cliente.

La presencia incluye la receptibilidad del terapeuta al afecto del cliente –ser impactados por sus emociones, ser conmovidos, y sin embargo mantenerse presente con el impacto de las emociones del/la cliente, no poniéndose ansioso, deprimido o enfadado. La presencia es una expresión del contacto pleno externo e interno del terapeuta. Esto comunica la responsabilidad, dependibilidad y confiabilidad del psicoterapéuta.

La implicación del terapeuta es mantenida por su constante vigilancia en proveer un ambiente y una relación de seguridad donde se siente (cliente) a salvo. Es necesario que el terapeuta esté continuamente sintonizado con la habilidad del/la cliente para tolerar la toma de conciencia de experiencias pasadas que emergen, de forma que los clientes no se vean sobrepasados de nuevo en la terapia, tal como pudieron serlo en experiencias previas.

Cuando la indagación de las experiencias fenomenológicas del cliente y la regresión terapéuticas se producen, el ambiente cicundante es calmante y contenedor, de forma que las defensas fijadas se relajen más, y las necesidades y sentimientos provenientes de experiencias pasadas puedan ser integrados.

La implicación del psicoterapeuta a través de transacciones que reconocen, validan y normalizan las experiencias fenomenológicas del/la cliente y que sostiene una empática presencia que fomenta, (nutre) la potencia terapéutica, la cual permite al cliente depender sintiéndose a salvo, en la relación con el/la terapeuta.

La potencia es el resultado del compromiso que se comunica al cliente de que el terapeuta está completamente implicado en su bienestar.

El reconocimiento, la validación, y la normalización proveen al cliente de permiso para conocer sus propios sentimientos, el significativo valor de sus afectos, y la relación de todo ello con los acontecimientos actuales o los anticipados.

Por lo tanto este permiso terapéutico para disminuir las defensas, para conocer sus sensaciones físicas, sus sentimientos y recuerdos, y para revelar todo ello, vendrá únicamente después de que el/la cliente experimente la protección dentro del entorno terapéutico. Este tipo de protección terapéutica solamente podrá ser adecuadamente suministrada después de la evaluación del castigo intrapsíquico esperado, y de que el/la terapeuta invierta consistentemente en su bienestar.

El castigo intrapsíquico implica las perdidas percibidas del niño de lazos o de vínculos, vergüenza o la amenaza de retribución.

Las intervenciones de apoyo pueden incluir soporte para una dependencia regresiva, proveer de un entorno confiable y a salvo donde el/la cliente pueda redescubrir que es lo que se ha perdido de la conciencia y recorriendo terapéuticamente estas experiencias podrán ser totalmente integradas.

Hay veces en las que el/la cliente intentará elicitar la sintonía y la comprensión por medio del acting out de un problema sobre el cual no puede hablar o expresarse en ninguna otra forma. Estos acting out son simultáneamente, tanto una desviación defensiva de recuerdos emocionales, como un intento de comunicar sus conflictos internos. Las confrontaciones o explicaciones pueden intensificar las defensas, haciendo que la conciencia de necesidades y sentimientos sea menos accesible a la conciencia.

La implicación incluye una gentil y respetuosa indagación, dentro de la experiencia interna del acting out. El genuino interés del terapeuta en ello y el honrar la comunicación puede ser a menudo, sin lenguaje, un aspecto esencial de la implicación terapéutica.

La implicación puede incluir que el terapéutica sea activo facilitando que se “suelten” las retroflexiones de la represión del cliente, activando respuestas que fueron inhibidas tales como: gritar pidiendo ayuda o devolviendo el golpe, etc. La consideración del terapeuta de manifestar sus reacciones internas o externas o de manifestar compasión son más expresiones de la implicación. Puede incluir también el responder a necesidades evolutivas tempranas de una forma que represente simbólicamente la satisfacción de estas necesidades, pero el objetivo de una terapia orientada-al-contacto no consiste en la satisfacción de necesidades arcaicas; ésta es una tares innecesaria e imposible. El objetivo está más bien, en la disolución de las fijaciones, de las defensas que interrumpen el contacto e interfieren con la satisfacción de necesidades actuales y que interfieren en el contacto completo consigo mismo y con los otros en la vida del hoy.

Esto se logra a menudo trabajando dentro de la transferencia para permitir que el conflicto intrapsíquico sea expresado en el marco de la relación terapéutica y sea respondido con transacciones apropiadas y empáticas.

Una psicoterapia orientada-al-contacto a través de indagación sintonía e implicación responde a las necesidades actuales del cliente de obtener una relación emocionalmente nutritiva, que sea reparadora y aporte apoyo.

La meta de esta clase de terapia es la integración de las experiencias cargadas de afectos, y la reorganización intrapsíquica de las creencias del/la cliente acerca de sí mismo, acerca de los otros, y acerca de la cualidad de la vida.

CONCLUSION

El contacto facilita la disolución de las defensas, y la integración de las partes ignoradas de la personalidad.

A través del contacto las experiencias rechazadas, inconscientes, y no resueltas, pasan a formar parte, con cohesión, del sí mismo.

En Psicoterapia Integrativa el concepto de contacto es la base teórica de la cual se derivan las intervenciones clínicas. Transferencia, regresión de Estados del Yo, activación de la influencia intrapsíquica de la introyección y la presencia de mecanismos de defensa serán tomados como indicadores de déficits previos de contacto .

Las cuatro dimensiones del funcionamiento humano –afectivo, conductual, cognitivo y fisiológico- son una importante guía donde la persona está abierta o cerrada al contacto, y por lo tanto, importante para nuestra dirección terapéutica. Un objetivo esencial de la Psicoterapia Integrativa es el uso de la relación terapéuta-cliente -la habilidad para crear un contacto completo en el presente- como una piedra angular para las relaciones saludables con otras personas y para un satisfactorio sentido de sí.

Con la integración se hace posible para la persona enfrentarse a cada momento con espontaneidad y flexibilidad en la resolución de los problemas de la vida, y en la relación con otras personas.

Theories and Methods of an Integrative Transactional Analysis

Pag. 89, 90, 91, 92, 93 y 94.

sábado, 18 de abril de 2009

SEXUALIDAD

Sexo: ¿tiranía o felicidad?
Las noticias sobre la sexualidad parecen partes de guerra, dice José Antonio Marina en su último libro.
Las consultas de los expertos rebosan. Aumenta el número de personas que viven solas. La mitad de las mujeres aseguran estar insatisfechas con su vida amorosa. En “El rompecabezas de la sexualidad”, el filósofo apuesta por una segunda revolución para alcanzar la felicidad en el amor. El autor escribe para MAGAZINE sobre siete coordenadas para triunfar en la “guerra” del sexo.
El sexo da mucho que pensar. No sólo rompe cabezas, sino que rompe corazones. Los discursos sobre el sexo han sido unas veces orgiásticos y otras apocalípticos, pero casi siempre dogmáticos y simplificadores. Sin embargo, hasta el lenguaje reconoce que se trata de un asunto enrevesado: en castellano, cuando decimos de alguien que tiene “un lío” damos por descontado que es un lío amoroso. En el ámbito privado, creo que el mayor problema que nos ha legado el siglo XX es el de las relaciones de pareja. Demasiada gente se pregunta angustiada: ¿por qué es tan difícil convivir?
Las noticias sobre la sexualidad parecen partes de guerra. “Las relaciones personales se han ido transformando en un combate continuo”, dice Lasch, un conocido sociólogo. Según la Asociación Americana de Psicología, “se teme que el enfrentamiento entre los géneros se endurezca”.
Aumenta el número de personas que viven voluntariamente solas. La familia está en crisis, la pareja está en crisis, el amor está en crisis, y espero que algún día sea la crisis la que entre en crisis. Da la impresión de que hombres y mujeres no saben qué sentir y no saben qué hacer. La liberación de las morales va acompañada por una sumisión a las psicoterapias. Un tercio de la población francesa acude a consultar a los sexólogos. Según una encuesta de Woman, la mitad de las mujeres no están contentas con su vida sexual.
Estamos en una situación de provisionalidad parecida a la del gitano del chiste de Ortega. Un gitano se confiesa, y al cura le extraña que no se acuse de haber robado. “¿De verdad, hijo, que no has robado nada?”. “Sí, padre, ¡cómo no voy a robar!”. “¿Y, entonces, por qué no lo confiesas?¿No sabes que es pecado?”. “Pues verá, padre, es que he oído el runrún de que lo iban a quitar”. Las normas sexuales han cambiado tan rápidamente, que mucha gente se siente estafada por haber creído en ellas. Se acostaron con una ideología de la fidelidad y se despertaron con una ideología del matrimonio múltiple. Todavía hay enormes recelos hacia la homosexualidad. Aumenta la violencia contra la mujer. Cunde el pesimismo sobre la posibilidad de entenderse. Para defendernos del misterio del sexo, lo mejor que se nos ha ocurrido es trivializarlo. A veces damos la impresión de niños que se cuentan una historia de mucha risa para conjurar el miedo.
Me cuesta aceptar que nuestro destino esté en manos de una inteligencia fracasada, y me gustaría colaborar en la construcción de una inteligencia triunfante. El pesimismo goza de un prestigio intelectual que no merece. A pesar de la cantidad de naufragios que presencio, no creo que el naufragio sea nuestro irremediable sino. Pero todo buen navegante necesita buenos mapas, y por ello me parece necesario elaborar una cartografía de la sexualidad, para saber dónde estamos y poder trazar rumbos. Lo que expongo a continuación son algunas de las coordenadas del gigantesco océano del sexo.
Conviene distinguir entre sexo y sexualidad
La gente parece obsesionada por el sexo. Se busca, se contempla, se instrumentaliza, se vende. Algunos diputados ni siquiera son capaces de asistir a una sesión parlamentaria sin acudir al porno. Hay una gigantesca industria del deseo. La adicción al sexo ya tiene incluso una revista médica especializada. El orgasmo aparece como la gran metáfora. Un poeta habla de su experiencia creadora y dice que es como un orgasmo. Un futbolista explica lo que siente al meter un gol y dice que es como un orgasmo. Las feministas protestan contra la glorificación del orgasmo, que consideran machista. Nuestra brújula sentimental parece remitirnos continuamente al sexo como causa, fin, esperanza o temor pluscuamperfectos.
Sin embargo, sospecho que esta tenaz apariencia nos engaña. Se confunde el interés por el enorme dominio de la sexualidad, con el interés por el pequeño territorio del sexo e, incluso, por el más minúsculo todavía de la genitalidad. Si consideramos sexo equivalente a relaciones sexuales, no es verdad que todo el mundo esté perpetuamente preocupado por acostarse con alguien.
En cambio, si en vez del sexo consideramos la sexualidad, es decir, el complejo mundo simbólico, afectivo, psicológico, económico, político, jurídico, construido sobre el hecho biológico del sexo, tenemos razón al darle tanta importancia. En ella estamos, nos movemos y somos. Joder, follar, echar un polvo, o el acto designado por esta reductiva lingüística de la trivialidad, tal vez no tenga el protagonismo que las apariencias le conceden. Apenas alcanza la categoría de espasmo liberatorio. Pero, en cambio, sí preocupa y ocupa nuestra vida vivir una situación amorosa, familiar o social, basada en la sexualidad.
Hemos recibido un sexo tan profundamente ideologizado que necesitamos volver al origen y contar la genealogía de lo que estamos viviendo. De lo contrario, no comprenderemos lo que sentimos ni lo que esperamos. La sexualidad me parece un terreno de transcendental importancia práctica y teórica. Desde el punto de vista práctico, por la influencia que tiene en nuestra felicidad o en nuestra desdicha. Desde el punto de vista teórico, porque nos permite estudiar el proceso de transfiguración de estructuras animales en estructuras humanas. Un proceso siempre en precario. Vivimos irremediablemente en el filo de la navaja. Podemos caer del lado de una animalidad sofisticada, o del lado de un espiritualismo sospechoso.
La sexualidad feliz
Conviene partir de un hecho: el conflicto en las relaciones de pareja es la regla, no la excepción, en todas las culturas. Si fuéramos inteligentes, creo que en este momento, aprovechando precisamente que la primera revolución sexual desescombró el terreno, podríamos construir una sexualidad vivible. Para ello tenemos que introducir el mundo del sexo en el dinamismo de nuestras grandes expectativas vitales. Todo lo que hacemos lo hacemos movidos por dos inevitables impulsos. Buscamos el bienestar (físico y afectivo) y buscamos la ampliación de nuestras posibilidades (queremos conocer más, inventar, construir, sentirnos creadores, eficientes y necesarios). Si la convivencia amorosa quiere mantenerse viva, y no sobrevivir mustiamente apoyada en un sistema de rutinas y apegos, debe satisfacer esas dos grandes motivaciones. Una convivencia placentera y cómoda es imprescindible, pero no suficiente. Necesitamos sentir que esa relación, esa persona, ese modo de vida, aumenta también nuestras posibilidades vitales. He comparado la convivencia sexual –amorosa y erótica– con una conversación, porque la conversación es una maravillosa prueba de comunicación lograda. Es, en primer lugar, libre. No podemos obligar a otra persona a conversar. Podemos obligarla, en todo caso, a que responda a un interrogatorio. En segundo lugar, es estimulante. En una buena conversación se me ocurren cosas más brillantes, apasionantes o divertidas, suscitadas por las palabras del interlocutor. Además, es imprevisible. Se sabe cómo comienza una conversación, pero no dónde va a terminar. Carmen Martín Gaite, magnífica conversadora, decía que era bueno que las conversaciones se fueran por los cerros de Úbeda, porque a lo mejor lo interesante estaba en Úbeda. Por último, una conversación, como los amores, puede ser interminable, pero no lo es obligatoriamente. Depende del talento de los interlocutores. En este tipo de relación se reciben continuamente premios de la otra persona. Premios sensuales, afectivos, intelectuales, prácticos. Eso es la felicidad.

Libro | “El rompecabezas de la sexualidad”
Fuente: el mundo magazine

lunes, 13 de abril de 2009

Psicoterapia

Las terapias con recursos artísticos. Su utilidad en la atención primaria de salud
Elina de la Llera Suárez1 y Wilfredo Guibert Reyes2
RESUMEN
El presente trabajo se realizó teniendo en cuenta la insuficiente bibliografía sobre el tema y la necesidad de sistematizar el uso de las técnicas con recursos artísticos, en la atención primaria. Tuvo por objetivos mostrar su utilidad, cómo insertarlas en las principales tareas de salud y orientar metodológicamente su implementación en la atención primaria de salud (APS). Se realizó una extensa revisión bibliográfica y se analizaron experiencias en el trabajo en este nivel de atención, se expusieron las principales características de las terapias con recursos artísticos, y se estructuraron orientaciones metodológicas para una implementación eficiente. Se concluyó que la creatividad es el principal elemento integrador y de crecimiento que posibilita la efectividad de estas técnicas, y que una adecuada aplicación de las orientaciones metodológicas posibilita la obtención de éxitos en torno al crecimiento de la salud en las tareas de la APS.

Descriptores DeCS: TERAPIA CON ARTE; ATENCION PRIMARIA DE SALUD.

"El ayer no es más que un sueño; el mañana no es más que una visión, pero el presente bien vivido hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. Por lo tanto prestemos atención a este día".

Proverbio sánscrito

Las características que el desarrollo de nuestro sistema de salud y nuestra sociedad, le han conferido a la Psicología, convierten al psicólogo de la salud en un especialista que rebasa el marco clínico, para desarrollarse como un miembro activo y orientador del equipo de salud en la utilización de técnicas que tienen una especificidad psicológica, y cuyo uso en la medicina familiar comunitaria sería altamente valioso. Esta condición le da la posibilidad a dicho especialista de utilizar todos aquellos recursos que son válidos para optimizar el proceso de transformación y crecimiento del individuo, y poder proyectarlo hacia su presente y futuro con una posición activa ante su propia realidad; en nuestro país esto es práctica constituida en los últimos años.1

Hoy el empleo del arte en la atención a individuos y grupos es realmente popular en nuestro país y se aplica con diferentes fines, principalmente en los niveles primario y secundario de atención; sin embargo su desarrollo teórico y su sistematización desde el punto de vista científico aún resultan insuficientes, lo cual ocasiona un problema esencial para nuestro tiempo, que es la poca posibilidad de generalización.

La universalidad del arte, dada por las funciones que ha cumplido en el crecimiento y desarrollo del hombre, tanto desde una perspectiva filogenética como ontogenéticamente, ha hecho que disímiles especialistas, con diversos propósitos, le dediquen su atención.2 En la actualidad se reconoce su uso probado en la recreación, la educación y más recientemente en la psicoterapia, siendo en este último campo donde aún se plantean múltiples interrogantes, acerca de las bases teóricas y explicaciones sobre los mecanismos por los que el arte constituye un medio psicoterapéutico.3

La utilización de las terapias con recursos artísticos, ha mostrado sus beneficios en la práctica con diferentes tipos de problemas y situaciones de salud en que se implican alteraciones psicológicas, con la posibilidad de llevarla a la familia y a diferentes instituciones de la comunidad, apoyándose en los recursos de la propia comunidad y pudiendo aplicarse variantes individuales y grupales en la orientación psicológica y con fines terapéuticos, que la hacen compatible con las complejas características del trabajo en la atención primaria, donde se ponen de manifiesto en toda su diversidad los problemas de salud de la población, así como la variedad de filosofías y nociones psicológicas que conforman nuestra identidad4 y con las que se enfrentan los profesionales de la salud.

Nuestras reflexiones sobre el uso de las terapias con recursos artísticos nos llevó en un primer momento a pensar en la posibilidad de su uso en el nivel individual y grupal, específicamente en la familia, con arreglo al tipo de intervención que necesitaban las personas o grupos que demandaban nuestros servicios, y con la concepción de incorporar a otros actores sociales en el proceso de promover salud, prevenir la enfermedad, curarla, o rehabilitar sus secuelas; de manera que aprovechando elementos esencialmente culturales pudiéramos movilizar en los sujetos objeto de nuestra intervención, un proceso activo a partir de potencialidades inherentes a ellos mismos, cuestión que sin lugar a dudas genera el arte.2,5

Es propósito nuestro que a largo plazo la utilización y aplicación de las terapias con recursos artísticos abarque grupos de la comunidad, lo cual posibilitaría que éstas adquieran una mayor eficacia y factibilidad; aprovechando, como ya dijimos, riquezas que están presentes en nuestras comunidades, pero que no han sido integradas al proceso salud-enfermedad, aunque tienen una estrecha relación con él y que para su generalización necesitan una metodología.

En el ámbito internacional hay una amplia experiencia en la utilización de los recursos artísticos sobre todo en las intervenciones comunitarias,6-8 pero no siempre con la intervención de equipos multidisciplinarios como en el caso nuestro, donde la propia organización institucional favorece este proceso integrador para el trabajo.

En 1995 un impulso principal al desarrollo de nuestras ideas lo constituyó la estancia en el Instituto Psiquiátrico Joris, en Holanda, donde realizamos una intensa revisión bibliográfica sobre el tema en el campo internacional, y nos adiestramos en el uso terapéutico de diferentes modalidades, en lo cual este centro tiene una basta experiencia.

A partir de los elementos expuestos, en el presente trabajo nos trazamos los objetivos de mostrar la utilidad de las terapias artísticas, cómo insertar las mismas en las principales tareas de salud, y orientar metodológicamente su implementación en la atención primaria de salud.
Utilidad de las terapias
Artísticas
Al enunciar las líneas de desarrollo de la Psicología de la Salud, J. Grau en su trabajo La psicología de la salud en los albores del siglo XXI: Conferencia Inaugural de la I Reunión Regional de Psicología de la Salud, 1995; Guadalajara, México; particulariza las acciones a desarrollar por los psicólogos como sigue:

* Estudio de las manifestaciones psicosociales del modo de vida y estilo de vida en relación con las enfermedades crónicas.
* Búsqueda de métodos y técnicas de influencia psicosocial para la motivación por el cuidado de la salud y hábitos de vida más sanos.
* Capacitación del personal de salud en la comprensión de factores psicosociales que intervienen en el proceso salud-enfermedad, y la utilización de los aportes psicológicos en promoción y habilidades comunicativas del personal de salud.

No obstante, este autor en 1997, en comunicación personal nos planteaba que el desarrollo actual de la Psicología de la Salud y su inserción dentro del nuevo contexto sociocultural emergente en Cuba, hacía necesario priorizar el desarrollo de una línea de investigación y aplicación del arte en terapia en el sistema de salud, y en este sentido valoraba como positivas las investigaciones que nosotros estábamos realizando9 (Ciencia, arte, sociedad y salud mental. Conferencia impartida en la sesión plenaria del IV Inforum. La Habana: Palacio de las Convenciones, 1998:5-10), pues las mismas además de realizarse en la atención primaria estaban buscando una mayor sistematización de las concepciones teóricas básicas, de las herramientas diagnósticas y terapéuticas a utilizar, y de su empleo por otros actores sociales que interactuaban con nuestra población en las comunidades.

La actividad artística es un vehículo de cambio terapéutico inmerso dentro del arte que se concibe principalmente como un medio de comunicación no verbal.3 Esta peculiaridad permite sobre todo captar la riqueza del mundo emocional y relacional del individuo, que en los enfoques modernos psicoterapéuticos es el punto esencial para cualquier cambio o movilidad de los procesos emocionales y cognitivos.10

La terapia artística es un recurso terapéutico muy flexible que puede ser empleado en poblaciones disímiles, tales como niños, adultos, ancianos; así como también con sujetos que presentan dificultades y trastornos emocionales. Igualmente este enfoque puede desarrollarse con otros fines de salud en diferentes escenarios: escuelas, centros de salud y en diversos espacios comunitarios; y el tratamiento puede ser abordado de diferentes maneras: trabajando con individuos, con familias y en grupos.

Estas técnicas serían de amplio uso por agentes sanitarios previamente capacitados y adiestrados en sus principales elementos teóricos y prácticos, y cuyo desarrollo inicial debería ser siempre supervisado.

Hay acuerdo entre todos los autores6,11,12 en plantear como elementos terapéuticos que se ponen en juego, en primer lugar, las posibilidades comunicacionales y de expresión de la vida interior de la persona que le confieren valor diagnóstico y curativo a la actividad artística, y que hace que se considere como una opción en el tratamiento de personas en que la comunicación verbal no es posible por limitaciones funcionales o psíquicas, o en aquellas en que es importante la comunicación extraverbal.

Asociado a esto, se concuerda en la posibilidad de expresar estados emocionales perturbadores o vivencias negativas que en el contexto terapéutico son utilizadas con diferentes fines de acuerdo con la posición del terapeuta: como posibilidad de alivio (catarsis), como posibilidad de reconocimiento que propicie un cambio (insight), o en general como elemento proyectivo que propicia la intervención terapéutica.

También con diferentes interpretaciones, la noción de creatividad está asociada a la generalidad de las terapias con recursos artísticos como un proceso de gran potencial terapéutico.13

A. Mitjans14 concibe ésta como expresión de la unión de lo cognoscitivo y lo afectivo, pues el proceso creativo está pleno de vivencias emocionales que no son el resultado del proceso, sino parte del proceso mismo y elementos dinamizadores, en lo que coincide con los diferentes terapeutas artísticos que hacen referencia a estos hallazgos en la práctica.

En la bibliografía consultada sobre nuestro medio, el desarrollo de modelos que utilizan como medio único y fundamental para la psicoterapia alguna manifestación artística, sólo se reporta en el desarrollo de la modalidad de Psicoballet,11 en la utilización de la expresión gráfica en los niños,15 y en la utilización de diferentes modalidades en el tratamiento de niños y adolescentes con alteraciones emocionales (Ciencias, arte sociedad y salud mental. Conferencia impartida en la sesión plenaria del IV Inforum. La Habana:Palacio de las Convenciones,1998:5-10).

La experiencia en la aplicación de las terapias artísticas en el plano psicoterapéutico ha permitido que los investigadores se den cuenta de que éstas pueden utilizarse con muchas posibilidades de efectividad fuera del contexto de las instituciones de salud con objetivos más amplios que abarquen todas las tareas principales relacionadas con la salud, como prevención, promoción, curación y rehabilitación, y que se puedan aprovechar los recursos de la comunidad convergiendo con necesidades y requerimientos de la intervención de la Medicina Familiar en los problemas de nuestras comunidades. En la actualidad, muchas de las técnicas afectivo-participativas, de uso frecuente por los especialistas en salud, utilizan diferentes manifestaciones artísticas como medio para lograr sus objetivos.
Terapias artísticas y su uso en la aps
Las características generales de las terapias con recursos artísticos, que utilizamos en nuestro medio, pretendemos que sean analizadas partiendo de un modelo teórico-metodológico de base marxista en que las técnicas se utilicen desvinculadas de su connotación teórica original, como metódicas que participan en el sistema de acciones psicológicas dirigidas a lograr un cambio, lo que puede llegar a constituir una reestructuración, y aun una reconstrucción de determinadas propiedades, estados, procesos y características de la psiquis.

Con esta premisa pasamos a analizar diferentes terapias artísticas utilizadas en nuestro medio en lo referente a sus características principales, aplicaciones, y cómo insertarlas en las diversas tareas de salud de la atención primaria mencionadas anteriormente.
Terapias dramáticas
En la revisión realizada hemos encontrado que los principales paradigmas en que se han basado las diferentes aplicaciones en terapia dramática han sido:

Técnica dramática: es una fórmula de psicoterapia grupal donde la innovación es la aplicación de la dramatización de roles a la práctica psicoterapéutica grupal, a partir de la naturaleza psicosocial de la experiencia dramática.

Rol: se concibe que el ser humano, como individuo creativo, puede crear o regenerar nuevos y viejos roles que le inducen pensamientos y actitudes nuevas en un sentido existencial y relacional.

Dramatización creativa o juego de roles: se centra en la creatividad del acto dramático que cumple las funciones de catarsis, interacción social, formación de la autoconciencia y que como "acto creativo" sirve al individuo para negociar las paradojas entre la vida cotidiana y la vida imaginada, entre la realidad y la fantasía. Posibilita la expresión al exterior de la vida interna del individuo y sus posibilidades de apropiación de roles mediante mecanismos internos y externos.3,6

En Cuba, el drama se ha utilizado por diferentes especialistas y desde diferentes enfoques, Hirán Castro hizo uso del psicodrama como técnica auxiliar en la actuación de emociones para poner de manifiesto las predisposiciones neurótcas.16 El sociodrama en Cuba, ha sido una técnica para tratar las relaciones y conflictos entre grupos, siendo abordadas diferentes problemáticas de la sociedad por colectivos teatrales.

Estas técnicas en el marco de la promoción de salud son la base teórico-práctica de un gran número de técnicas participativas muy en boga hoy para iniciar procesos de cambio en los individuos, a partir de una concientización de las conductas de precaución para la conservación y el aumento de la salud, incluso tenemos experiencia de la utilización de las técnicas dramáticas como base de un modelo de promoción de salud desarrollado por el Centro de Desarrollo de Salud Comunitaria Marie Langer, basado en la creación de espacios grupales de reflexión para promover la participación en la promoción de salud.17

En la prevención, las técnicas dramáticas son de amplia utilidad como evocadores a conciencia, y por tanto al control voluntario de conductas y momentos relacionales en la interacción humana, que aparecen o se comportan como reforzadores habituales de conductas de riesgo para la salud. Así podemos mostrar su utilidad para el abandono del hábito de fumar, para la educación sexual desde edades tempranas, el análisis de problemáticas de salud en grupos vulnerables, y en la tercera edad, para evitar el aislamiento social de los ancianos.

Son más conocidas las aplicaciones psicoterapéuticas en la curación de trastornos mentales, aunque el uso de estas terapias creemos que debe incrementarse en la atención primaria, basándose en abordajes intersectoriales de problemáticas como las disfunciones familiares u otros grupos de la comunidad, y en tareas de rehabilitación sobre todo tendientes a los aspectos psicológicos y psicosociales que determinan los cambios de percepciones del sujeto de su existencia, y por tanto el crecimiento o no de su bienestar psicológico.
Terapias musicales
P.F. Oswald,7 escribe: "La música representa un refinamiento artístico de actividades biológicamente conducidas que sirve a la necesidad de comunicación, autoorientación, contacto social y expresión emocional a través de la producción de sonidos". La utilización de la música para otros fines no recreacionales, ha seguido caminos similares al drama. En la bibliografía consultada, se refieren 3 argumentos fundamentales para su aplicación:18

1. El estudio de la influencia de diferentes elementos de la música.
2. El efecto terapéutico a partir de mecanismos psicofisiológicos.
3. El poder afectivo y comunicacional de la música.

Tranquard,20 enuncia 3 aspectos de la Musicoterapia: la Sonoterapia, que se refiere al poder fisiológico de la vibración; la Ritmoterapia, se refiere al poder dinamogénico de la música, en que el ritmo estimula la interacción entre los niveles sensorial, afectivo e intelectual; y la Meloterapia, se refiere al poder afectivo, comprobándose clínicamente que la melodía contiene una fuerza propulsora que despierta la actividad motriz y las emociones.

En la promoción son útiles desde la estimulación a su uso cotidiano en la vida de los seres humanos acompañando diversas actividades cognitivas y diferentes estados emocionales, lo cual tiene un efecto saludable; también como elemento motivacional importante para el inicio de programas de Intervención, y como recurso para dinamizar el curso de los mismos, como en los programas de estimulación temprana a los niños. Es vehículo idóneo para la transmisión de mensajes de salud y de interés comunitario.

En la prevención es utilizada en estrategias antiestrés y en la psicoprofilaxis del dolor y del parto; además acompañada de otras técnicas puede proporcionar relajación profunda y ser un inductor para la meditación.19

En el plano de la curación se han utilizado las 3 vertientes fundamentales de aplicación de acuerdo con el tipo de paciente y tipo de problema, aunque no es frecuente su utilización en la atención primaria, pues hasta el momento se aprovechan poco las posibilidades materiales que en esta dirección pueda tener el paciente o grupo de la comunidad, y en rehabilitación la música siempre es un estimulador de la mejoría de los estados afectivos, e impone estados de ánimo aprovechables en las situaciones psicológicas de pérdida.
Terapias danzarias
La danza es una actividad que permite la satisfacción de la necesidad de comunicación y movimiento del ser humano en todas las edades, y a la que se adjudica un valor importante en la conservación de la salud. Se reconocen 2 aspectos a los que va dirigido el estudio de los efectos terapéuticos de la danza:

1. El movimiento como una necesidad física y psicológica del ser humano.
2. La danza como comunicación de sentimientos, deseos y vida interna del ejecutante.

La danza, como recurso terapéutico, puede dar respuesta a las diferentes tareas de la atención primaria tanto en la promoción, donde la creación de grupos de danza en la comunidad resulta un movilizador para la respuesta activa a los problemas de salud; así como también en la prevención, utilizando los beneficios del ejercicio físico y las posibilidades comunicacionales para programas de enfermedades crónicas, para el trabajo con adolescentes y otros grupos vulnerables. En la curación, actualmente la danzaterapia es ampliamente utilizada en instituciones psiquiátricas y de salud, encontrándose reportes nacionales de la aplicación de la técnica de Psicoballet,11 y en niños con retardo del desarrollo psíquico, que eran motivo de frecuente interconsulta en el centro escolar por los fracasos académicos y trastornos de procesos como la atención y la concentración.9

No es frecuente la utilización de la danza como recurso que contribuya a la rehabilitación en el área de salud, elemento que debe estudiarse e incorporarse dentro de los programas de rehabilitación fisioterapéutica de la atención primaria.
Arte terapia
En esta manifestación artística, más que en otras, se han diferenciado los campos de investigación con relación al uso diagnóstico y terapéutico y con relación a la etapa de desarrollo del individuo.

En nuestro país se ha utilizado el dibujo principalmente como diagnóstico pues las aplicaciones terapéuticas han sido escasas como refleja M. Saíz en una investigación sobre el uso de las artes plásticas en Cuba (Caracterización preliminar del uso del dibujo en la práctica actual de la psicoterapia infantil en una muestra de psicote-rapeutas cubanos. Tesis Fac. Psicología. 1995). No obstante, en el mundo occidental, y a partir del tratamiento a enfermos mentales, se ha desarrollado en el último lustro la modalidad de Arteterapia.

En las bibliografías revisadas5,13,15 encontramos que los principales elementos en los que se sustenta la aplicación de las actividades plásticas en psicoterapia se agrupan en:

* Posibilidades comunicacionales.
* Posibilidades de expresión emocional y del mundo interno.
* Posibilidades creativas del proceso de interacción.

En la generalidad de las aplicaciones se utilizan técnicas de expresión creativa como el modelado, la pintura con su variante dactilar, el dibujo, etc.; y de 2 tipos: libre y dirigida, en que se incorporan diferentes técnicas de trabajo individual y de grupo.

Estas posibilidades le confieren una gran utilidad para desarrollar las tareas de la atención primaria, teniendo en cuenta que las mismas deben ser desarrolladas a partir del diagnóstico de la situación de salud a intervenir (tanto en la promoción, como en la prevención, la curación y la rehabilitación), para lo cual las técnicas plásticas son de gran utilidad; por otro lado pueden ser utilizadas para desarrollar mensajes de salud desde una posición activa de la comunidad, para el trabajo con grupos de riesgo, como medio de comunicación efectiva, para desarrollar los objetivos terapéuticos en las familias disfuncionales y otros grupos específicos en la curación, y para lograr la rehabilitación de procesos en la orientación psicológica a familias e individuos en rehabilitación.
Propuestas metodológicas para el uso de estas terapias en la atención primaria
Las terapias artísticas son técnicas que deberían ser de amplio uso en nuestras comunidades por los profesionales sanitarios pues ellas permiten mejorar la salud y la calidad de vida de las personas satisfaciendo una necesidad vital de nuestras comunidades y de nuestro nivel de desarrollo del sistema nacional de salud: la participación.

Esta realidad implica el recomendar una serie de orientaciones metodológicas que ayudarían a su uso más eficiente, con una relación adecuada costobeneficio por nuestras áreas de salud:

1. Realización de un proceso de diagnóstico de las características socio-culturales de la comunidad, identificando principales necesidades sentidas con relación al arte y al crecimiento personal.

1. Evaluar potencialidades del trabajo multisectorial, y su disposición a desplegar las tareas de salud utilizando recursos artísticos.
2. Estructurar la capacitación diferenciada de los agentes sanitarios (facilitadores) en cuanto al uso terapéutico de las técnicas artísticas, metodología de la intervención comunitaria; así como principios de trabajo con grupos terapéuticos y técnicas de cambio conductual como son: la relajación, el reforzamiento positivo, el entrenamiento simulado, la retroalimentación, etcétera.
3. Trabajar en grupos y con funcionamiento en forma de taller siguiendo las metodologías de esta técnica.
4. Realizar diagnóstico inicial de los síntomas, creencias, problemáticas y expectativas que tiene el grupo de trabajo y negociar los objetivos de crecimiento (contrato grupal).
5. Utilizar siempre para el trabajo con el grupo a 2 facilitadores: 1 el agente sanitario, y otro el especialista de la cultura, para facilitar y observar la dinámica grupal.
6. Los límites del tamaño del grupo de trabajo deben ser entre 5 y 18 personas, con sesiones de trabajo que estén entre 1 h o 2.
7. Es recomendable que los miembros del grupo taller presenten problemas parecidos y que sus etapas de vida no sean distantes.
8. Los facilitadores deben tener como superobjetivo activar en las personas la manifestación de sus potencialidades con un carácter creativo, independientemente de los logros artísticos.
9. 10.En los talleres de trabajo las personas deben aprender y asumir que "comprender" es en primer lugar aceptar, observar y practicar, y que la vivencia grupal es el principal factor de cambio.
10. La intervención de los facilitadores no debe exceder un encuentro semanal, ni más de 6 meses, y deben realizarse evaluaciones periódicas de los cambios cada 2 meses.
11. Los participantes en el grupo taller deben organizar periódicamente una muestra a la comunidad de sus creaciones artísticas, con vistas al refuerzo de las expectativas de logro social.

CONCLUSIONES
El reconocimiento por aquellos que trabajan con las terapias con recursos artísticos, de que la creatividad es un elemento integrador y de crecimiento, presente en todos los seres humanos, le confiere una importante cualidad en la que se basa la amplitud de sus aplicaciones, no sólo en instituciones de problemas de salud mental, de donde surgieron, sino en otras esferas de la salud humana, como las instituciones de salud enclavadas en la atención primaria, y para tareas que rebasan el marco de la curación.

El uso de las terapias artísticas, como hemos visto a lo largo de nuestra exposición, es de gran utilidad para el mejoramiento de la salud de nuestra población a partir de aprovechar aspectos de la cultura que existen en nuestras comunidades y cuya activación dirigida y consciente puede aportar mucho en la dirección mencionada. Estas técnicas contribuyen de manera esencial al crecimiento de la salud de nuestros pobladores, pues descansan en un elemento clave para el logro de este objetivo que es fomentar la participación, y con ello el mejoramiento del estilo de vida, en el marco de un aprendizaje en grupo que recrea y crea las redes humanas que la vida moderna muchas veces deja de lado.

El grupo taller sería en su esencia organizacional para trabajar, pues funciona como aglutinador, fomenta la creación de redes de socialización, la motivación por el vivir, y evita que la ausencia frecuente de los otros y la vida pulsional sin derrotero los precipite en el derrumbamiento del yo y en la vulnerabilidad a la enfermedad, creándose así un entendimiento entre los valores culturales y el crecimiento del potencial hacia la salud.

Finalmente pensamos que una atenta y adecuada aplicación de las orientaciones metodológicas que se sugieren en nuestro trabajo, después de conocer los aspectos esenciales de las técnicas artísticas analizadas, posibilitaría que el Médico de Familia, el psicólogo y otros actores sociales conformados en un equipo de trabajo multidisciplinario e intersectorial, pudieran obtener los éxitos deseados en los objetivos que se tracen en torno al crecimiento de la salud y mejoramiento de la enfermedad en el ámbito de nuestras comunidades.
Recibido: 28 de diciembre de 1999. Aprobado: 9 de febrero del 2000.
Lic. Elina de la Llera Suárez. Amado No. 9 e/ Mayía Rodríguez y Goicuría, Víbora, municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana, Cuba.


1 Especialista de I Grado en Psicología de la Salud. Profesor Instructor de la Facultad "Dr. Salvador Allende".
2 Especialista de I Grado en Psicología de la Salud. Máster en Psicología Clínica. Profesor Instructor de la Facultad "General Calixto García".
Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(3):285-94

Psicologia Clinica

Una historia sobre Luis”: Primer cómic en español sobre esquizofrenia.

FUENTE: PROYECTO CHAMBERLIN. 2009 ABR

[noticias] [8/4/2009]


El Proyecto Chamberlin es un programa de información y sensibilización hacia las personas que padecen trastornos mentales graves, en concreto esquizofrenia. La información suministrada por el Proyecto Chamberlin gira en torno al cómic “Una historia sobre Luis”, al que se puede acceder en la página Web del Proyecto: www.proyectochamberlin.org

El Proyecto Chamberlin es una idea original del Centro de Rehabilitación Laboral “Nueva Vida” de Madrid, centro pionero en España en la rehabilitación social y laboral de personas con enfermedad mental crónica.

A través de la historia de su protagonista, un joven afectado por esquizofrenia, el cómic “Una historia sobre Luis” proporciona información valiosa sobre la enfermedad y sobre los diversos abordajes e intervenciones que existen actualmente para paliar sus serios efectos.
Los objetivos del Proyecto Chamberlin, son:

• Informar a la población en general sobre las características de estos trastornos mentales.
• Orientar a afectados y familiares de las posibilidades de actuación ante estos trastornos.
• Sin ignorar el serio impacto de estos trastornos en la vida de los afectados y sus familiares, ofrecer un punto de vista esperanzador sobre las posibilidades actuales de rehabilitación, integración y recuperación de las personas afectadas.
• Contribuir a la eliminación de ideas erróneas acerca de ésta y otras enfermedades mentales. El cómic “Una historia sobre Luis” pretende que el lector personalice el trastorno a través de su joven protagonista. Aunque Luis es un personaje de ficción, su construcción y la de su entorno está realizada con rasgos muy reconocibles para la población en general.
• Contribuir al desarrollo de una cultura social que comprenda y acompañe los procesos de rehabilitación e integración de personas afectadas por estos trastornos.
• Promover en la población joven los valores éticos que propicien la eliminación de actitudes insolidarias y estigmatizadoras hacia las personas afectadas por este tipo de trastornos. Este objetivo supone contribuir a la formación integral de los alumnos del segundo ciclo de Educación Secundaria Obligatoria y Bachiller.